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domingo, 12 de febrero de 2017

Miguel Muñoz Feliu: “En temas de cultura los errores abundan por doquier”


Cada vez que tiene la oportunidad un hombre de libros y biblioteca me repite convencido que la cultura no es aburrida, y si algo que dice serlo o se muestra de esa manera, entonces no lo es. Así de tajante nuevamente ha sido conmigo Miguel Muñoz Feliu, coordinador de la Unidad de Difusión, y de las actividades culturales de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu (Monasterio San Miguel de los Reyes), quien además es licenciado en Historia y Geografía, y es igual de eficiente como docente universitario, bibliotecólogo, investigador, entre muchas cosas más. Les invito a conocerlo. 
Siempre les dices a tus alumnos de la Universidad Politécnica de Valencia que “la formación es un bien que les durará toda la vida”, lo repites porque estás convencido de que tus estudios te han hecho el profesional que eres y te han sacado adelante -es decir por experiencia propia-, o porque has visto que la gente que tiene un oficio o una carrera se les presentan mayores oportunidades de éxito en este mundo. Acláranos, por favor.
Señala que los niños aplicados no eran populares en el colegio
Por ambas cosas. A mí me ha ido bien. Mis estudios y esfuerzos han tenido ciertas recompensas a medio plazo. Y la mayoría de personas que admiro, han hecho lo mismo, y no han conseguido el éxito vendiendo su intimidad como en ciertos programas de moda.

Fuiste un niño aplicado al que sus padres apoyaron en todo, ¿en ese tiempo los estudiantes destacados sufrían algún tipo de agresión por parte de sus compañeros o todo transcurría con normalidad?
Las personas que hemos destacado en los estudios no siempre éramos los más populares, y los “matones” de la clase nos hacían la vida imposible. Pero nunca llegué a sufrir acoso, tal y como le ha sucedido en el pasado a algunas personas.
¿Cómo un licenciado en Geografía e Historia se involucra en el mundo de las Bibliotecas? ¿Empezó quizás por un primer amor hacia los libros?
Cuando acabé los estudios no había salida en la enseñanza. Dado que yo había estudiado en la carrera Archivística y Paleografía, opté por la oferta laboral que tenía esta.

Cuando no estás inmerso en libros de tu especialidad, ¿qué tipo de literatura prefieres?
 
Le encanta la poesía. "Quizá más vuelva a ella", confiesa
Me gusta mucho la novela histórica y la poesía.
Parte de tu prioridad laboral se halla en la Biblioteca Valenciana, ¿pero en verdad has dejado atrás la Historia? Porque eres licenciado en Historia Moderna. ¿Vuelves a ella cada cierto tiempo?
Nunca he abandonado la historia. De hecho mi tesis doctoral aúna bibliotecas e historia.
No le damos la importancia que se merece a nuestra historia, vivimos de espalda por ella, ¿por qué crees?
Seguramente, muchos de nuestros ciudadanos prefieren vivir en el presente. Pero no son conscientes de que sin saber de dónde venimos, no podremos saber a dónde vamos.
Si tuvieras que mencionar  tres hechos vitales de la historia de Valencia que están dejados de lado, ¿cuáles serían y por qué razones?
Es difícil, pero podríamos decir: el 9 de octubre de 1238, pues entonces nace el Reino de Valencia; la batalla de Almansa (1707) por la pérdida de los Fueros;  y 1976, por la vuelta a la democracia.
Admite su profundo amor por el saber 
Mucha gente asegura que a nadie le gusta realmente estudiar, que algunos lo hacen por obligación, ¿el amor por el aprendizaje, por adquirir conocimientos,  es algo natural o una especie de habilidad adquirida? Te lo pregunto por la cantidad de estudios que has realizado.
Debe haber amor por el saber (Filosofía en su sentido etimológico). Si existe ese amor, todo lo demás es fácil.

Has desempeñado varias funciones dentro de la Biblioteca Valenciana y obvio que te sientes parte de ella, ¿cuál es el valor que le das a trabajar en el recinto donde se guarda la memoria de nuestra  tierra?
Para mí es muy importante trabajar en una institución cuya misión y visión comparto. No podría hacer lo que hago si no lo sintiera así.

Eres el encargado de la Unidad de Difusión de la Biblioteca Valenciana y desde el  2012 asumes directamente la coordinación del ciclo de animación lectora de la Biblioteca Valenciana: encuentros con escritores, talleres, teatro, premios de creación literaria de la Biblioteca Valenciana, etc.,  y según podemos apreciar, estas jornadas van viento en popa, ¿cuál es tu evaluación?
Muy positiva y muy gratificante. Pese a la crisis hemos podido mantener nuestras actividades que son muy valoradas por el mundo educativo.

A propósito, ¿es complicado tratar con escritores? ¿Dan más trabajo los destacados o los que todavía no llegan a la cumbre?
Durante una de las muchas actividades de su institución
De todo hay.  Depende mucho de la forma de ser de cada uno de ellos.

Han puesto en marcha también nuevas formas de  acercar   la gente a la Biblioteca Valenciana y el Monasterio de San Miguel de los Reyes, esto a través de noches de música y literatura,  cuéntanos.
Intentamos  diversificar nuestra oferta cultural y el verano estaba un tanto olvidado.  De ahí esta nueva iniciativa que combina visita teatralizada, cena y la posibilidad de disfrutar de la música y de las letras en el entorno mágico de San Miguel de los Reyes.

Eres autor de diversas publicaciones en los ámbitos de la Archivística, Biblioteconomía y Documentación, es decir, ¿cómo te ves en tu faceta de escritor? ¿Te animarás alguna vez a escribir poesía o narrativa?
De momento, no me veo escribiendo. Quizás algún día retome mi afición a la poesía, pues cuando era joven escribía  poemas.

Se considera una persona que intenta hacerle la vida más
fácil al resto 
Formas parte de  la junta directiva de La Societat Bibliogràfica Valenciana "Jerònima Galés", que se  llama así en honor de la primera mujer impresora, ¿tienes idea de cuántas mujeres impresoras hubieron a partir de esta pionera?
Desgraciadamente, muchas mujeres trabajaban a la sombra de sus maridos, también en el mundo de las letras. Precisamente fueron los periodos de viudez de Jerónima Galés los que hicieron que fuera más conocida y aún así  en los colofones de las obras que imprimía constaba como “viuda de Joan Mei” o “viuda de Pedro de Huete” (su segundo marido), nunca por su nombre.

Y sobre la labor de la mujer bibliotecaria, que no podemos dejar de mencionar, ¿cuál es el lugar que ocupa en la actualidad y cómo se valora su trabajo?
Las mujeres han ocupado en nuestra profesión lugares preeminentes. Figuras como María Moliner o Pilar Faus han destacado con luz propia en nuestro mundo que no sería entendible sin sus contribuciones.

Con la autora de la nota 
Hasta 2007 fuiste miembro de la Junta de Gobierno de l’Associació Valenciana d’Especialistes en Información (AVEI) donde desempeñaste el papel de vocal  de formación y vocal de relaciones con los medios de comunicación, ¿han mejorado en algo los hombres y mujeres de prensa valencianos a la hora de dar la información o todo sigue exactamente igual?
En temas de cultura los errores abundan por doquier; al menos en la prensa valenciana y hay excesivo apego a la noticia de agencia. Hoy igual que ayer.

¿Qué tienen en común viajar, el cine, la música pop o clásica y los juegos de cartas? ¿Qué tipo de hombre sale de todo eso?
Creo que una persona que ama la vida y que intenta hacer más fácil la vida a los que le rodean.

Se te ve siempre tranquilo, sereno, ¿nunca nada rompe tu equilibrio?
Intento mantenerlo, incluso en tiempos convulsos.
Uno de sus máximos logros profesionales
Si desean más del entrevistado
pueden hacerlo pinchando
los siguientes enlaces:
http://www.miguelcarlos.com/


viernes, 27 de enero de 2017

Patricio Sesnich Espinoza: “Entiendo la literatura como un medio para pensar y distraer al mismo tiempo”




Patricio Sesnich Espinoza lo tuvo muy claro desde niño: quería contar historias donde la gente dialogara, compartiera su mundo interior y hubiese comunión de almas. El joven escritor aspiraba a reflejar por escrito esas conversaciones que se entablan en un encuentro casual o pactado, que pueden resultar amables y fructíferas porque las palabras discurren francas y espontáneas, pero sin dejar de lado esas en las que los emisores y receptores mienten, ocultan, vacilan o callan. También incluye aquellos no tan escasos encuentros, donde los monólogos impuestos marcan la pauta por decisión arbitraria, cuando solo un protagonista  se abre e intenta comunicar, mientras que su interlocutor le niega su atención, y su presencia no pasa de ser física, ni de mero espectador.  
Le dejo la palabra a Patricio, quien también ejerce el periodismo en el diario El Longino de Iquique (Chile). Él les contará su historia a través de sus respuestas.    
Según entiendo el escritor nació antes que el periodista y ambos se han ido desarrollando en paralelo durante todos estos años, ¿cómo te describes o evalúas en cada una de tus facetas?
Su primera obra, la que le abrió numerosas puertas en su país
La verdad es que no me siento periodista, porque no lo soy, de hecho soy escritor (no de carrera universitaria completa) pero sí por haber realizado un Bachiller intensivo de Literatura entre los años 2004 y 2006. Creo que el periodista (y lo digo por experiencia personal, pues mi hermana lo es) realiza muchas labores que yo no realizo, por ejemplo, rara vez hago notas en terreno, me gusta más el realizar las entrevistas por correo, y es ahí donde siento que está, existe el escritor, porque me gusta que el entrevistado se tome su tiempo en contestar las preguntas, algo (a veces) difícil de realizar cara a cara. Me ha tocado sí entrevistar, en algunas oportunidades, para FICIQQ (Festival De Cine de Iquique, que se realiza cada mes de febrero) a los invitados, y es una experiencia gratificante. A veces cuando me lo piden o hay cierto ‘apuro’, salgo a la calle y entrevisto, pero regularmente no lo hago. De hecho cuando me llaman ‘periodista’, me siento un poco…no sé, como ofendiendo al gremio de periodistas, por eso digo la verdad y que soy escritor. Soy escritor realizando trabajo periodístico.
¿Qué le aporta a tu labor literaria el hecho de ejercer de periodista y viceversa?
Al entrevistar está el escritor presente, lo que soy, a lo que me dedico, y el aporte es que como escritor y como persona me gusta leer las respuestas de los entrevistados, y detenerme en las respuestas a las preguntas que son de tono reflexivo, como cuando pregunto “¿Qué les asombra de la vida?”. Mi aporte a final de cuentas es en lo personal algo gratificante, para el lector…que esté informado y conozca a autores, artistas, personas, que están haciendo cosas para difundir la cultura nacional e internacional.
¿Por qué te inclinas por hacer estudios de periodismo y no te decantas totalmente por la literatura?
Pese a que ejerce el periodismo con solvencia
sabe que su sitio  está en la literatura 
Es al revés, me decanté por la literatura y no por el periodismo, jejeje. Cuando egresé de enseñanza media (el colegio) no tenía claro qué quería hacer, pensé mucho la verdad y al mismo tiempo pensaba en nada. Una parte de mí no quería entrar a la universidad, otra parte de mi quería estudiar algo breve. Creo que se inclinó eso último en la balanza aunque esperaba que el Bachiller de Literatura tuviera éxito y siguiera 4 años (que eran los inicialmente anunciados por la entidad universitaria), pero no y siento que en 2 años y medio aprendí mucho y tenía (modestia aparte) conocimientos gramaticales por haber escrito historias desde el colegio (tímidamente, sin compartirlas con nadie) y después subirlas a los Foros de Internet (De Network 54, estoy hablando de entre 1999 y 2001).
No se me pasó por la mente estudiar o ingresar a periodismo, porque ya conocía a lo que iba por experiencia familiar, entonces en ciertas cosas, aunque ahora he agarrado más confianza, soy tímido, y la verdad, no me ‘veía’ saliendo a terreno con micrófono en mano a un acontecimiento…por eso admiro a los periodistas ¡Periodistas! Que lo hacen todo y más. La labor de escritor es más solitaria…pero también se necesita estar en compañía de tu entorno, de tus afectos.
Lo mismo me pasó con (en algún momento) estudiar Comunicación Audiovisual o Dirección de Cine, de hecho en 2003 hice un semestre de esa carrera, pero pensando en que quería escribir, crear historias, pero me di cuenta a tiempo de que no era lo mío, los datos técnicos, realizar guiones técnicos, no era algo que pensaba que tenía que hacer un guionista…aunque claro, están los guionistas técnicos y los literarios, yo me inclino por ese último, pero al menos ahí no iba a aprender a eso, sino que a crear historias considerando los planos, la imagen, las locaciones.
Escribes desde muy pequeño, lo hacías solo para ti, y te resistías a compartirlo con otros, ¿en qué momento te vuelves extrovertido y sales a mostrar tu trabajo?
Una de las cientos de entrevistas que realizado
para El Longino de Iquique (Chile)
Cuando niño lo que escribía me lo reservaba, cierto. A los 12 o 13 años lo que escribía se lo mostraba a mis amigos cercanos, compañeros de colegio. Desde los 15 hasta los 17 más o menos, la etapa final del colegio, ya varios de mis amigos cercanos ‘sabían’ que escribía Foronovelas virtuales, algunos las leían y me daban sugerencias, otros prefería que no lo supieran porque así podía ‘inspirarme’ en sus historias personales (risas). Incluso saliendo del colegio, seguía escribiendo sin mostrarle a nadie (cercano o familiar) lo que escribía. Creo que me quité ese ‘temor’ cuando autopubliqué Una novela cebolla en el 2009, que era una historia que ya había escrito en internet. Aunque con Esos pequeños gestos en su primera autopublicación en 2013 considero que es el ‘salto’ definitivo para mostrar mi trabajo”.
¿Sobre qué te gustaba escribir en esos tiempos? ¿Eras de aquellos que se inspiraban en la gente o exploraban su mundo interno?
Sin duda mi inspiración en esos tiempos y hasta el día de hoy es mi entorno, mis afectos, mi familia, mis amigos, lo que les pasa, lo que me cuentan…claro que es realidad aumentada a lo que a veces me cuentan u observo. Me gusta o trato de enfocarme y concentrarme en una situación o conversación digna para ser convertida en historia.
Es poco común conocer a un escritor que no le gustara  leer de niño, y uno de ellos eres tú. Admites que tu amor por la lectura empezó tarde y que coincidió con tu  afición por los libros de  adaptaciones cinematográficas. Todo se presentó de golpe, ¿no?
Es que cuando niño me aburría leer, creo que influye mucho lo que te hacen leer (al menos en Chile) en los colegios, hoy que he visitado colegios e incluso mi excolegio (Don Bosco de Iquique) me sorprendo gratamente al ver cómo han cambiado la lista de libros para leer, y dan ganas de regresar al colegio (risas). Ahora no todo fue malo, durante tercero y cuarto medio en electivo Humanista leímos a Vargas Llosa o Paulo Coelho, y digamos que leyéndolos me entusiasmaban a seguir leyendo, pero estaba ‘absorbido’ por internet y el poco tiempo que te brindaba el estar en el colegio. Sí, definitivamente el hábito de la lectura llegó a fines de 2003, principios de 2004, cuando empecé a comprar libros que después se convirtieron en películas, y de ahí no he parado, encontrando no solo ese tipo de literatura, sino otros títulos.
De manera constante los medios radiales  quieren tenerlo
como invitado en sus programas
En un momento pensaste en dedicarte a escribir guiones para cine y televisión, ¿por qué cambiaste de opinión?
Cambié de opinión cuando me di  cuenta que mi idea  (el texto  el diálogo que había escrito), no podría no ser representado tal cual como lo había creado. También por un tema de comodidad, quizá. Fluyo escribiendo relatos breves dialogados, y me resulta pesado crear un guion con ‘Escena 1. Interior. Lugar’ (risas), prefiero que ese trabajo lo haga el guionista. Con Esos pequeños gestos me he encontrado con conversaciones de pasillo o entre amigos de “¡Oye, deberíamos hacer un cortometraje de uno de tus relatos!”, yo feliz de ceder…y dárselo a alguien que quiera hacerlo.
Tuviste la oportunidad de estar cerca del cine, que también te apasiona, cuando tuviste un espacio dedicado al séptimo arte en el diario Iquique express, como se dice en Latinoamérica, ‘estuviste en tu salsa’, ¿no es así?
La verdad es que el Semanario Iquique Express fue la puerta para después en 2007 tener una página completa en Diario 21 Iquique, que después pasó a llamarse Diario El Longino de Iquique. Lugar al que llegué gracias al recordado director del diario Héctor Vivero, que me invitó en 2007 a tener ‘una columna breve’, con recomendaciones cinematográficas, que con el paso de los meses fue creciendo y ya en 2017 cumpliré 10 años con una página que ha ampliado los contenidos, no solo con cine, literatura, las entrevistas a escritores.
Junto a la simpática  Aliz, una de sus gatas 
Fuiste el que inició el movimiento denominado foronovela en Chile, ¿en qué consistió y cómo viviste esta experiencia?
Tuve que abrir (aunque en realidad no me manejaba mucho abriendo páginas pero con ayuda) un Foro bajo la página de Network 54 que era un servidor que cobijaba y cobija hartos foros de internet a nivel internacional. Abriendo un Foro podía subir capítulos cada fin de semana o todos los días, dependía de mí (risas).
Fue ir creando una historia de no más de 60 o 70 capítulos, como una telenovela, de hecho lo que escribían eran solo diálogos entre personajes, historias breves que tenían continuidad.
La primera historia fue Amistad perdida, en creación conjunta con Alejandra Herrera y Coté Moreno, de La Serena, y después Pan de amor, donde ellos también aportaron personajes, pero al final, como en ambas creaciones, recibí la ‘entrega’ de sus personajes para que les diera vida. Después vino Una novela cebolla, Huecas & Ardientes y finalmente Milk Shake.
La verdad la experiencia fue positiva, y la viví de forma…tranquila, creo que el ‘fenómeno’ fue cuando en 2002 publicaciones de internet, como la Revista Punto Net o notas en diario El Mercurio, informaron de este género virtual que crecía y que fue fuerte entre 1999 y 2003. A la fecha en Chile se siguen escribiendo foronovelas virtuales, en Fotech.cl”.
Sé que tus foronovelas  Huecas & ardientes así como Milk Shake  hicieron que cosecharas una legión de seguidores en tu país, ¿cuáles fueron las razones para tanto éxito?
Creo que las razones…hasta el día de hoy no las tengo (risas). Creo que básicamente fue entregar una historia con (bastante) humor negro, también de humor picaresco y harta seducción, al menos Huecas & Ardientes. El caso de Milk Shake era más ligera. También influyó que Huecas…, la escribí desde finales de 2001, cuando estaba terminando mi enseñanza media, en el colegio y todo 2002, en el que me tomé un año sabático. El éxito en sí fue porque compartí mucho el link en todos los Foros de internet y también porque hubo interés de la prensa en Santiago en revista Punto Net o en el diario El Mercurio.
Gastón Pauls, uno de los más destacados galanes de la
telenovela latinoamericana de estos tiempos 
Según entiendo, y aclárame si no fue así, pero  antes de lanzarte a la publicación en solitario, Pan de amor tuvo una edición física y tuvo gran aceptación, ¿esto te alentó a  iniciar un camino literario por tu cuenta y riesgo?
No, no saqué un libro llamado Pan de amor. Esta fue la segunda foronovela virtual que escribimos el año 2000. Alejandra Herrera y Coté, al igual que en Amistad perdida, crearon personajes y yo creé personajes. Ellos escribieron unos capítulos y por tiempo no pudieron continuar, y me dejaron ambas historias a mí. Quedaron muy contentos con los resultados. Los tres iniciamos una amistad ‘virtual’, por correo electrónico, sin conocernos. Ellos desde La Serena –IV Región de Chile- y yo desde Iquique.
En 2001, aparece  Una novela cebolla, ¿qué quisiste contar en esta obra y que particularidades de redacción exhibe?
En 2001 nace la foronovela Una novela cebolla, y en 2007 publiqué la misma historia que escribí en internet, pero con algunas modificaciones (agregué más texto) en formato libro, con poco tiraje. Lo que quise con Una novela cebolla fue contar una historia dentro de otra historia. En este caso la realización de una telenovela, siendo seguidor, más que fanático del género de telenovelas (ahora cada vez menos la verdad sea dicha) quería contar una historia sobre un grupo de actores grabando una telenovela, también crear el mundo de una revista de espectáculos. Una novela cebolla fue mi homenaje a las telenovelas”.

Con su engreído Funny Lu, uno de sus siete perros
Luego, en 2014,  aparece Esos pequeños gestos, que ya no sé en qué número de edición va, y que ha obtenido enorme éxito en tu país e incluso la lectoría ha trascendido fronteras, y justamente con este libro se consolida tu particular estilo  en los relatos breves dialogados, ¿cuéntanos sobre tu forma de entender la literatura y qué buscas en ella?
Pues sí, en 2014 sale la primera autopublicación de Esos pequeños gestos y bueno, este 2016 autopubliqué una nueva edición con nueva portada, diagramación (realizada por Carolina Varela) e Ilustraciones en las páginas interiores (realizadas por Ignacio Irigoin). Quedé y estoy muy contento con esta nueva edición, que es cierto, ha trascendido y está trascendiendo las fronteras…desde mi propia iniciativa de dar a conocer mi historia y que llegue no solo a los lectores nacionales, sino que internacionales.
Entiendo la literatura como un medio para pensar y distraer al mismo tiempo, y lo que busco en ella es precisamente lo mismo, pensar, distraerme, que me aporte algo lo que leo y lo que escribo, que me aporte como autor, y que al lector también le aporte algo, que un mensaje o una frase le quedé dando vueltas en su mente durante mucho tiempo, que no lo olvide, y qué mejor que como relatos dialogados, en donde está lo que se vive el día a día, conversaciones, relaciones humanas.
Esos pequeños gestos constituyen una reflexión sobre las relaciones humanas, un retrato exacto de nuestro comportamiento con la gente que está en nuestra vida e ignoramos y de la que dejamos atrás sin una despedida. Sin duda hechos cotidianos que vemos o no queremos ver, Patricio. ¿Tu libro es tal vez un mea culpa por algo que hiciste o producto de una larga observación, teniendo en cuenta que te agrada conocer gente y escucharla?
Acompañado del actor Samuel González durante una de las
presentaciones de su libro
Me encanta esta pregunta. Sin duda de los 11 relatos dialogados hay ‘mea culpa’ en cosas que a lo mejor dependían de uno, pero al mismo tiempo hay situaciones, acontecimientos entre amigos que podrían haber tenido una solución ‘conversando’ pero que al final ganó el orgullo o la decisión de ‘cerrar la puerta’, sin dar oportunidad para una solución. Creo que escribiendo varios de los relatos hice catarsis, solté y lloré harto al escribir varias de las historias y fue gratificante como persona y autor. También hay relatos que nacieron precisamente de la observación y de escuchar a la gente o una situación, como lo que ocurre en el relato de una madre y su hijo, que está inspirada de alguna forma de una relación parecida de un amigo cercano, o la de las hermanas que se ocultan las cosas, que me recordó un par de anécdotas parecidas de unas viejas amigas.
Pero también te agrada la compañía de los animales, pasas mucho tiempo con tus siete perros y dos gatas. ¿Permaneces en silencio junto a ellos o les cuentas tus historias?
Tras la exitosa presentación de su libro en el colegio María
Auxiliadora 
A estas alturas ellos me cuidan más que yo a ellos (risas). La verdad es que es difícil que esté en silencio con ellos porque son tan guardianes que ladran bastante. Pero sí, disfruto de su compañía y no sé, creo que con todos tengo ‘pendiente’ escribirles algo, algo desde el punto de vista de uno de mis perros o de mis dos gatas.
Manifiestas que haces meditación cuando caminas por playa Brava (Iquique, Chile), ¿sabes también interpretar el lenguaje del mar? ¿Te cuenta también un poco de su vida?
Cuando lo hago trato, intento conectarme con el mar y lo que este entrega, precisamente el lenguaje del mar. Si, a veces siento que lo interpreto, es difícil de explicar, pero sí, y le envío parte de mi amor al mar, que es tan importante, para que este nos proteja, nos cuide y regale lo mejor al entorno.
¿Con que sueña un muchacho que se considera tímido pero que disfruta socializando?
Creo que estoy cada vez menos tímido, soltando esta timidez, esa ‘carga’, esa ‘mochila’, pero tampoco quiero abandonar esa ‘timidez’, tenerla ahí guardada…pero ojala en estos momentos bien lejos (risas). Mi sueño, la verdad, ya no es tener un millón de amigos como dice Roberto Carlos, pero sí ir creando o cocreando nuevas relaciones humanas y crear con ellas nuevos recuerdos.

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sábado, 10 de diciembre de 2016

Pilar Verdú: "Creo que los niños vienen con la poesía puesta"


La poeta Pilar Verdú es dulce y sencilla, cercana y empática, atributos que también posee su más reciente trabajo poético, Reino de esponjas, una reveladora obra donde nos cuenta cómo se va dando la comunicación entre una madre y su hijo desde que lo tiene por vez primera en sus brazos, el esfuerzo de uno y otro por darse a entender desde el comienzo, el intercambio de gestos para establecer contacto y ese lenguaje primitivo al que arriban por necesidad, hasta que por fin, el niño aprende y brotan las palabras con toda claridad.  La maternidad es un tema poco explorado en narradoras y poetas, y ya era hora que una mujer lo abordara con pleno conocimiento de causa.
Les invito a penetrar paso a paso en este Reino de esponjas
Tu poemario comprende un tema casi  inédito en la literatura femenina, pocas veces tocado por poetas y narradoras a través de sus libros, dejado (inconscientemente, quizá) a la libre y a veces cursi exposición de los hombres en sus obras, aunque sí compartido con mucha frecuencia en grupos de mujeres a manera de monólogos o charlas.  La maternidad ha sido un tema 'usurpado' por los escritores varones, a decir de muchos, ¿fue todo un reto salir con algo distinto y complejo como es el proceso comunicativo entre una madre y su hijo?
Cada vez, por suerte, hay más voces femeninas que se están dedicando a escribir sobre maternidad, o a darle salida a lo escrito, por entender que no es un asunto meramente privado. Yo no me lo planteé en principio como un reto, puesto que era más bien una imperiosa necesidad expresiva para comprender la revolución vital que me sobrevenía. Lo que sí resultó un desafío fue encontrar el tono para hacerlo sin caer en la cursilería expositiva que citabas. Eso era un peligro que me acechaba y del que quería huir por todos los medios. Cuando un tema te conmueve tanto resulta complicado desdoblarte para que la madre no sofoque a la poeta y así poder mantener la objetividad para juzgar la calidad de los textos.

Junto a la poeta Paca Aguirre, su principal referente poético
Teniendo cuenta que tú eres una mujer que tiene como base de comunicación las palabras, ¿cuán difícil fue afrontar todo ese período?  ¿Hubo momentos de desconcierto o ansiedad?
El inicio de este poemario –como acaso de todos- fue el desconcierto. El primer poema lo escribí al darme cuenta exactamente de eso que dices: que soy una mujer que vive por, para y entre las palabras, las cuales iban a resultarme inútiles cuando naciera un bebé que obviamente no iba a saber hablar. Tras ese ataque de pánico momentáneo intenté aceptar que hay otras formas de expresión, bellísimas además, y que era el momento de investigarlas y abandonarme a ellas. Eso cuenta el primer poema que da título y abre el libro, “Reino de esponjas”.
Si el emisor y el receptor (se entiende el cambio de roles) están dispuestos se establece la comunicación, ambos hacen lo que pueden y consiguen entenderse; eso lo saben las madres y los hijos, pero tú ¿cómo lo viviste? Danos una descripción del primer instante, el llanto, por ejemplo.
Por supervivencia, mi mente ha borrado muchos momentos difíciles. Sí recuerdo una vez en que mi bebé lloraba sin parar y yo no lograba ni entenderlo ni calmarlo.  Fue angustioso hasta que se durmió sobre mí quizá por puro cansancio. Pero recuerdo mucho más esos instantes en que solo yo, por ser su madre, lograba saber qué le pasaba, o cómo podía traducir sus balbuceos en clarísimas expresiones ante la perplejidad de quienes me rodeaban.
Tuvo dudas en cuanto a la publicación de su poemario 
Luego superada esa etapa aparecen los balbuceos, las palabras inventadas y mal pronunciadas, el lenguaje propio, personalizado, ese que tú, yo y el resto tuvo con sus hijos, ¿de dónde nace esa facultad o capacidad para entenderlo al vuelo? Porque no hay tiempo de aprenderlo pausadamente porque es para ya, ahora y es urgente. ¿Todo viene del cerebro o sale del corazón?
Suena poco romántico, pero creo que tiene mucho que ver con que el cerebro almacena datos de manera inconsciente que la madre es capaz de interpretar de manera lúcida. Por ejemplo, me di cuenta de que soy capaz de prever cuándo mi hijo va a tener fiebre. Pues fijándome en eso que parece magia, me di cuenta de que en esos momentos tiene unos levísimos síntomas que percibo: se le hinchan un poquito los labios, le brillan los ojos de un modo especial y hasta huele diferente. Así que no soy adivina, soy una mera observadora.  Aunque me gusta pensar que la conexión que nos une también tiene su fuerza. Hemos tenido pesadillas simultáneamente, durmiendo uno junto a otro, y eso seguro que significa algo.
Reino de esponjas es el título del primero de tus poemas, con el que abres el libro, ¿por qué decidiste llamar así al conjunto de la obra? ¿Qué encierran estas tres palabras o cuál es su alcance significativo?
Reino de esponjas empezó siendo una metáfora del vientre de la madre, donde todo es líquido, suave, protector, blando. El líquido amniótico, las lágrimas y el mar resultan tener una composición química parecida, lo cual me parecía tremendamente poético. Luego esa metáfora ha ido creciendo a partir de las interpretaciones de los lectores, todas enriquecedoras: los niños aprenden absorbiendo como esponjas, se les lava con suaves esponjas, son los reyes de la casa…
Al lado de su querida maestra Elena Escribano 
¿En qué momento exactamente decides plasmar tu experiencia con la maternidad a través de poemas?   ¿Qué te motivó a hacerlo? 
No lo “decido” yo, me viene impuesto por la necesidad de ordenar ese cambio bestial que supone la maternidad. Como dice el verso de Francisca Aguirre que cito, y de pronto la vida se explica de otro modo. El mundo se reordena. El primer poema, como ya dije Reino de esponjas, lo escribí en el embarazo. El resto vinieron despacio; casi ocho años he tardado en escribir el libro, pero fueron llegando. La idea de publicarlo y demás fue posterior, pero la motivación fue puramente “personal”.
¿Pensaste que era solo una creación para tu entorno íntimo? ¿Diste muchas vueltas antes de animarte a publicarlo? ¿Consultaste con alguien?
Tuve cierta inseguridad al principio por pensar que era un poemario demasiado íntimo, que quizá iba a interesar a un sector pequeño de público y que pocas editoriales iban a atreverse con él. Consulté a algunos amigos implacables en lo que a cursilería se refiere, que con mano de hierro y guante de seda me ayudaron a podar lo que sobraba.  Por suerte, la editorial Tigres de papel me iba siguiendo desde mi libro anterior, Axis mundi, y al escucharme leer poemas inéditos de lo que sería luego Reino de esponjas en un festival de poesía en Cuenca, Poesía para náufragos, mostraron un inmediato interés en hacerse con el libro. Al contarle a la poeta Ana Ares mis miedos, ella me puso en mi sitio diciéndome que no debía autocensurarme, que la maternidad es una experiencia universal y que lo que legitima a un poeta para escribir no es el tema elegido ni su vivencia del mismo, sino la calidad de sus textos. Y me convenció. Además, entrar en las filas de Tigres de Papel, que ya conocía y de la que me habían hablado muy bien, era todo un honor. Y ha sido todo un acierto. Estoy muy agradecida a Paco Moral y Mara Troublant por su
En plena lectura de sus poemas 
confianza y su cuidado de sus obras y autores. Para alegría de los editores – aunque ellos lo auguraban- y mía propia, he de reconocer que el libro ha conectado con un público amplio, y lo que es mejor, con mucho público que generalmente no lee poesía. Quien ha tenido un niño cerca reconoce las experiencias que poetizo -- el momento de vestir al bebé, de comenzar a hablar, de corretear…-- así que, personas que no son lectoras habituales se han encontrado reflejadas en estas páginas. Conozco adolescentes que se lo han regalado a sus madres, y eso me causa una enorme felicidad.
Este libro es un diálogo entre tu hijo y tú, que se inició en tu vientre, y se prolongó tras el parto pero ya con un cara a cara, no solo con latidos, ¿qué aprendiste del lenguaje exento de palabras? ¿Qué crees que aprendió tu hijo de ti en ese período, y tú de él?
Aprendemos juntos a cada momento. Soy incapaz de enumerar todo lo que hemos aprendido, y menos entonces, cuando no hablaba, que me parece ya un período lejano. Lo que me parece ahora más importante es aprender de él (de los niños en general) a vivir en el presente, a reír más a menudo y a detectar todos las maravillas que hay en cada milímetro del mundo. El otro día llegó al colegio feliz porque durante el camino nos habíamos encontrado un lápiz (¡con punta!) y un muelle.  Al llegar su amigo le dijo que si seguía así ese día iba a encontrar un tesoro, y el resto de compañeros también celebraron esos hallazgos que los adultos minusvaloramos cuando no despreciamos directamente.
Se dice que la vida de una mujer cambia cuando tiene un hijo; al menos para aquellas que no renuncian a su maternidad, es así, y aún cuando crecen ese vínculo especial persiste e incluso se agudiza, ¿es cierto que también queda en nosotras una parte física de ellos por siempre?

Compartiendo momentos con Mila Villanueva, presidenta de Concilyarte
Microquimerismo fetal, se llama. Consiste en que parte de las células del embrión se sueltan y circulan por el organismo de la madre, fundiéndose físicamente con él. Parece ser que, si se fijan en el tejido mamario, ayudan a producir más leche (lo cual es muy útil para el bebé, claro) y que favorecen los procesos de cicatrización de una cesárea, por ejemplo. Aunque pueden tener también efectos negativos en el cuerpo de la madre. Es un tema fascinante y que da para consideraciones casi metafísicas.
También das cabida al padre de tu hijo en tus poemas, le hablas de él al niño, esto también es algo novedoso, pues siempre la figura paterna está ausente o sencillamente no existe en una relación madre e hijo. El poema Concurso, donde el hijo derrotado pide al papá compañía, consuelo, fuerza, está lleno de ternura.
Fíjate que hablar del padre me daba más pudor que hablar del hijo. Pero el poemario está estructurado a partir de sucesos reales, de imágenes que han quedado en mi retina. Hay poetas a los que les surge un verso y lo desarrollan; yo no, a mí me fascina una imagen o un suceso y lo (d)escribo. Y en algunas de esas imágenes, por suerte, está el padre, que en nuestro caso ha estado y está muy presente en la crianza. Además, el contraste entre el padre, tan grande, y el niño, tan pequeño, tiene una fuerza icónica importante. El padre también ha colaborado en varios aspectos del libro físico.  Me parecía hermoso que este fuera un proyecto en el que estuviéramos implicados los tres.
Paco Moral, su editor, en el uso de la palabra durante su presentación 
Entre ser dulce y empalagoso hay escasos milímetros, ¿qué medida usaste o aplicaste a la hora de abordar aspectos de por sí tiernos? ¿Eres una mujer contenida solo a la hora de escribir?
Más que contenida trato de ser sutil. Intento controlar la expresión de lo que siento- no necesariamente lo que siento- para que no me sobrepase y encontrar la fórmula que me parezca más adecuada dentro de mis posibilidades.  Esto lo hago tanto en mi escritura como en mi vida personal, ambas regidas por la búsqueda del ajuste entre lo que pienso, siento y digo. Escribí en Axis mundi que estoy aprendiendo a medir la belleza/para que no resbale.  Y este libro tenía el peligro de destilar almíbar, que es muy resbaladizo.
Muchas mujeres evocaron momentos de la infancia de sus hijos al momento que tomaste la palabra en la presentación de tu poemario, sin duda es una experiencia colectiva y personal a la vez, ¿qué rescatas de estos testimonios que comparten las madres contigo tras leer tus poemas o contarles los antecedentes?
Rescato una hermosa sensación de hermandad, de compañía que trasciende las fronteras de la edad, de las lenguas y de los países.  Y me siento afortunada por haber logrado escribir mejor o peor lo que muchas personas (porque también a los hombres les llega este poemario) han experimentado alguna vez. Y de que recuerden aquellos momentos hermosos que vivieron con sus bebés, que hoy quizá son ya adolescentes rabiosos o adultos hechos y derechos. Es un privilegio lograr entrar en sus memorias y facilitar que la ternura regrese y se comparta.

Escuchando atenta los comentarios acerca de su libro
A través de un código consignado en el libro podemos acceder al audio de los poemas, ¿están grabados con tu voz o participan otras personas? Cuéntanos.
Están grabados con mi voz, aunque hay un par de sorpresas, como un poema versionado por la cantautora argentina Silvia Noemí Occorso. Fue un precioso regalo que ella me hizo en su momento y que quise incluir.
Cuando por fin tu hijo aprendió a hablar correctamente pasó luego a usar lenguaje casi poético y, no solo eso, a interpretar las realidad como harían los filósofos o sabios, eso no deja de sorprenderte, ¿no?
No deja de sorprenderme, claro que no. Y qué bien poder contar un pequeño sabio tan cerca, aparte de algunos otros de cuya amistad puedo disfrutar y de los que pueblan mi biblioteca. Creo que es fundamental contar en la vida con referentes que te guíen y acompañen, a quienes recurrir en la desorientación.
¿Crees que ver la vida con poesía o con los ojos del corazón se hereda o se aprende?
Creo que los niños vienen con la poesía puesta, pero se les apaga si no se les alimenta. De algún modo se hereda, pero se puede aprender también.  Lo creo firmemente; si no, no podría ser profesora. Dedico muchas clases a leer poesía, a explicarles, a elegir los autores adecuados, pero sobre todo, más allá del análisis textual- que a veces se parece más a una autopsia que a una lectura gozosa- a hacerles llegar la emoción. Y, contra lo que dicen muchas voces agoreras que jamás han pisado un aula, a los adolescentes les gusta la poesía porque les ayuda a comprenderse en esa complicada etapa vital.  Si sabes hacérsela llegar, claro, lo cual creo que es la llave para llegar a cualquier público, incluido el adulto. Los poetas y/o profesores tenemos por delante mucho trabajo, pero como dice una vez más Francisca Aguirre: Qué oficio tan humilde y ambicioso, qué meta inalcanzable, qué hermoso oficio para dejarse en él la vida entera.

Si desean saber más de la poeta o su obra
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el siguiente enlace
http://www.pilarverdu.es/



lunes, 14 de noviembre de 2016

Yolanda León:"En el fondo soy una romántica y creo que el amor puede vencerlo todo"


Desde niña le gustó rebuscar en el fondo de la Historia para hallar esas otras 'historias' que nos muestran de cuerpo entero y desnudos a hombres y mujeres que alguna vez habitaron nuestro mundo, y que al igual que nosotros amaron, cometieron errores e intentaron ser felices.  La escritora Yolanda León deja constancia en su opera prima Los límites de su consentimiento que un ser humano -en este caso su protagonista Isabel de Corverán- en una situación límite es capaz  actuar de un modo insospechado  e incluso disfrutar de este antagonismo. De allí, el éxito que está cosechando la autora valenciana, pues evidencia página a página que,  pese al tiempo transcurrido, no hemos dejado de ser sensibles un ápice y nos seguimos identificando (o solidarizando) con aquellos que son capaces de darlo todo cuando lo que más ama o le importa corre peligro. 
Afirma que no se inspiró en nadie para crear
a Isabel de Corverán 
Tu novela  Los límites de su consentimiento  narra  la forma en que una mujer, Isabel de Corverán, evita la destrucción de sus dominios en manos del ejército francés ofreciendo  sus favores sexuales durante siete noches al coronel  Armand De Sillègue del Regimiento de Dragones, famoso por su  trato cruel y despiadado a los vencidos. ¿Qué te llevó a construir una historia donde el éxito de una estrategia sexual bien aplicada salva tierras y vidas humanas?
Fue una reacción contra historias del tipo Las sombras de Grey y similares. Para mí dan una imagen de la mujer con poca personalidad, insulsa, que se somete a todo por amor a un hombre perfecto e idealizado que no lo es tanto, donde todo parece justificado a cambio de una tarde de compras o una cena en París. Ese estereotipo de mujer, superficial y sumisa me enojaba y eso hizo que empezara a plantearme qué situación llevaría a una mujer fuerte y con personalidad a tener que someterse a todos los deseos de un hombre. Así surgió Los límites de su consentimiento. ¿Qué situación puede ser más extrema que ver en peligro todo lo que amas e incluso tu propia vida?  Ese es el dilema al que se ha de enfrentar Isabel de Corverán cuando el coronel Armand de Silleguè llega a las puertas de su casa. ¿Hacerle frente cuando sabe que no hay posibilidad de escape, o entregar, voluntariamente, aquello que, de otra forma, sería tomado por la fuerza? En ese punto crítico, Isabel lo tiene claro, pero lejos de tomar una posición de víctima, comienza a conocer su propio cuerpo, descubre el placer que puede proporcionarle y cómo ese placer puede ser una poderosa arma de doble filo con el que hacer frente a su enemigo.
¿Consideras que en la actualidad el sexo sigue siendo una arma demoledora y eficaz para proteger nuestros intereses políticos, económicos y territoriales tanto a nivel personal como de gobiernos? ¿La mujer en ese sentido tiene más recursos para someter y dominar?  ¿Hay muchas Isabel de Corverá entregándose por completo al enemigo para salvaguardar a los suyos?
La Historia fue inicio de su pasión por la
escritura 
Siempre. Desde el principio de los tiempos el sexo ha sido un arma poderosa en las manos de una mujer inteligente y astuta. Tenemos muchos ejemplos a lo largo de la Historia, desde la conocida Cleopatra, a Catalina II de Rusia, reinas como Isabel de Farnesio o las grandes favoritas de los reyes de Francia, como la Montespan o  Madamme Pompadur y muchas otras mujeres que fueron quienes de verdad lograron ejercer el poder desde la alcoba en un mundo de hombres. Hoy en día la sociedad ha avanzado y, se supone, que la mujer está al mismo nivel que el hombre en todos los aspectos de la vida, pero por desgracia vemos demasiadas veces que aún nos falta. Todavía siguen existiendo ”Isabeles”. Existen mujeres capaces de usar el sexo para manejar a un hombre a su antojo. Pero por desgracia también existen “Isabeles” que no tienen elección, como vemos en casos de violencia de género, en situaciones de acoso y, sobre todo, en lugares de conflictos armados donde las mujeres seguimos sufriendo violencia como meras víctimas y espectadoras.
En este tipo de luchas donde el sexo es el campo de batalla y se miden las fuerzas, nadie garantiza que el que domina y gana sea realmente vencedor, pues los sentimientos van por su lado, ¿no es así, Yolanda?
Sí. Evidentemente siempre existe un componente emocional. Por mucho que se intente desvincular lo físico de los sentimientos. Aquí entra en juego el factor psicológico, como una especie de Síndrome de Estocolmo.
¿Crees que un verdadero amor es posible de gestarse en estas condiciones?  ¿El amor, como dicen, puede vencerlo todo?
Difícil pregunta. En el fondo soy una romántica y creo que el amor puede vencerlo todo. Pero en este caso no puede decirse que haya amor como tal. Sí una combinación de pasión, deseo y odio que se convierte en adictiva para los personajes. ¿En que puede evolucionar? Ya lo veremos...
Cuando se hizo acreedora a su primer
galardón literario
¿En quién te inspiraste para construir el personaje de Isabel de Corverán? ¿Trabajaste mucho antes de lograr la heroína ideal?
La verdad es que no me inspiré en nadie. Traté de ponerme en la piel de una mujer de su tiempo, pero fuerte, culta e instruida cuyo mundo está en amenaza de muerte. ¿Qué haría para conservarlo? ¿Cómo salir airosa en una situación tan límite? Así surgió Isabel. Una mujer que tiene muy claros sus objetivos y no parará hasta conseguirlos.
Armand De Sillègue, despierta sentimientos encontrados, los lectores no logran saber qué sienten realmente por él e incluso no terminan de conocerlo por completo, ¿qué tienes que decir en defensa de tu protagonista?
Bueno, para mí Armand es el malo de la película que a todas nos ha impactado y seducido alguna vez, pese a no dejar de ser el malvado. Respecto a él, solo puedo decir que es un personaje que oculta mucho más de lo que deja ver y que todo se descubrirá en su momento.
¿Qué quisiste contar con exactitud en esta tu primera obra? ¿Salió tal cual la concebiste o la obra cobró vida y te condujo a su antojo?
Desde un principio lo tuve muy claro. Como ya he comentado antes estaba cansada de los tópicos y quise escribir la historia que me gustaría leer. Quise plantear una historia en la que una mujer fuerte y con personalidad no tuviera más remedio que someterse a todos los deseos de un hombre. Que en ese proceso ella descubriera su propia sensualidad y el poder que podía tener con ello. Y un personaje masculino que fuera la encarnación de un demonio seductor, sin adulterar, no el típico lobo que termina siendo un corderito, sino un lobo hasta el fin. Sabía que era algo arriesgado y que quizá no a todas las lectoras de romántica tradicional les puede gustar, pero sí a las que, como yo, busquen algo diferente. Espero haberlo conseguido.
¿Cuáles son los auténticos o posibles límites del consentimiento en la vida?  ¿Yolanda León en los zapatos de Isabel de Corverán la imitaría? ¿Haría lo mismo?
Creo que nadie es consciente de donde pueden llegar los límites de su consentimiento hasta que la vida te pone a prueba. Como dice el dicho “Nunca digas de este agua no beberé”.  Si yo hubiera actuado igual… No lo sé. Pero creo que si todo lo que amo estuviera en peligro, haría lo que fuera por protegerlo.
Admite que ignora como podría haber actuado en el
lugar de su personaje
Tu novela tiene un buen y fundamentado cimiento histórico, ¿cuánto tiempo te demandó la investigación y documentación para crear un marco lo suficientemente creíble? ¿Fue más que la parte donde dejaste volar la imaginación?
Buena pregunta. La verdad es que me costó poco documentarme para esta novela. Soy una gran apasionada de la Historia y este periodo en concreto es de los que mejor conozco. A parte, como soy recreadora histórica me he documentado en los usos y costumbres, moda, peinados, los pequeños detalles del día a día, que hacen que de verdad uno se meta en la época.
¿Qué ambiente buscaste para dar rienda suelta a tu creatividad y plasmarla por escrito? ¿Cuál fue el proceso creativo de Los límites de su consentimiento?
Pues en aquella época estaba en paro y con un niño de dos años, así que solía escribir por la noche, cuando me dejaba un poco de tiempo para mí. Desde un principio supe lo que quería contar y tuve un guion bien estructurado, si bien en algunas escenas los personajes me llevaron por donde quisieron.
Tu novela se escenifica en Valencia, ¿la escogiste por ser nativa de esta tierra o porque posee un sustancioso pasado histórico?
Un poco por las dos cosas. Como valenciana, considero que tenemos una historia muy rica que merece ser contada. Qué episodio más crucial en esta que la entrada en el Reino de Valencia de las tropas de Felipe V, la quema de Xàtiva y la pérdida de nuestros Fueros.
Asegura que le queda mucho por aprender 
La Historia y la Literatura son tus dos grandes pasiones, ¿en qué momento se manifiestan en tu vida y cómo decides unirlos en tu labor creativa?
Pues desde que recuerde. Siempre desde muy niña me ha gustado rebuscar en la “historia” en minúsculas que hay detrás de la “HISTORIA” en mayúsculas que ya conocemos por los libros de texto. Me gustaba inventar historias que transcurrían en esas épocas pasadas y poco a poco esto se fue volviendo una necesidad vital, una válvula de escape. 
¿Tuviste claro desde el comienzo que tu primera obra literaria sería de corte histórico? ¿Seguirás en esa línea? Pregunto porque este año resultaste ganadora de un certamen de relato histórico organizado por el Museo de L'Iber.
Sí. Siempre. De hecho, he de confesar que la literatura de género contemporáneo no me llama nada. Y aprovecho de nuevo para dar las gracias al Museo de L´Iber por ser ese lugar en el que los amantes de la Historia y la buena Literatura nos encontramos mejor que en casa.
El grupo literario El Cuaderno Rojo es una cantera de importantes escritores en Valencia, ¿cuál ha sido tu mayor aprendizaje junto a ellos?
La necesidad de aprender y mejorar siempre. Cuando les conocí llevaba mi primer manuscrito bajo el brazo. Una novela que nada tiene que ver con mi estilo actual. Aprendí a depurar mi estilo, la importancia de una buena corrección y de una buena planificación antes de lanzarse a escribir sin saber dónde nos va a llevar la pluma. 
Ciertos críticos destacan que tu pluma es ágil, fluida, ligera y muy expresiva, ¿cómo defines tu estilo? Háblanos de tus virtudes y defectos.
No soy buena juzgándome a mí misma. Como ya he dicho antes me he limitado a escribir lo que me hubiera gustado leer. Intento ser directa, no aburrir al lector con detalles o descripciones innecesarias y, sobre todo, transmitir sensaciones. Crear una empatía con los personajes. Espero haberlo conseguido. Mis defectos… tengo muchos. Creo que aún tengo mucho que aprender; demasiadas veces dejo que los personajes me lleven en vez de llevarles yo a ellos.
A ti que te apasiona tanto la Historia, dime, ¿por qué tendemos a repetir nuestros errores? ¿Es que nunca aprendemos del pasado?
Bueno, dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Yo creo que es algo que está en la propia naturaleza humana, en sus pasiones y ambiciones. Eso es lo que nos hace repetir errores. Pero yo confío en que, para algunas cosas, terminemos aprendiendo de una vez por todas.
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martes, 1 de noviembre de 2016

Antonio Andújar:"Voy despacio, y con los pies en la tierra"



La escritura ha aparecido y desaparecido de su vida por largos períodos, pero nunca dejó de lado la lectura. Tanto es así que su amor por ella le incentivó a crear más de 200 historias mucho antes de arribar a la adolescencia. Eso es lo que nos cuenta, el psicólogo clínico y gerentólogo social, Antonio Andújar, quien debuta de forma oficial en la literatura con su novela de gran contenido psicológico Bib-Rambla: El silencio de las casas
Tu vida está vinculada a la psicología clínica, la enseñanza y la atención sociosanitaria, ¿cómo alguien con esa formación llega a la literatura, escribe una novela y se anima a publicarla? ¿La escritura es algo que apareció de pronto o ya estaba contigo?
Es un placer para mí que alguien tan profesional como tú, y de tan amplia trayectoria en los medios de comunicación, lleve a cabo la entrevista, algo que agradezco sin ninguna duda.
Al hablar de mi formación, he de destacar la diplomatura en Magisterio y la licenciatura en Psicología, además de la especialidad en Psicología Clínica y la Gerontología Social a través de los correspondientes másteres. Esta formación, en concreto los másteres citados, me dieron la seguridad que a día de hoy puedo mostrar en mi trabajo como psicólogo clínico, o psicólogo general sanitario, el nombre con el que se designa actualmente a la profesión de terapeuta especializado en atención psicológica. También ambas carreras me capacitan para ejercer mi profesión como docente ocupacional o universitario.
Cada capítulo de su libro se define de sentimiento o estado
anímico
Con todo ello, la escritura, una vocación dormida durante años, decidió despertar. A pesar de haber escrito muchos cuentos infantiles cuando era un adolescente y alguna que otra novela a nivel casero, no fue hasta el 2013 cuando la pasión por la escritura resurgió; posiblemente, al hilo de mi formación y experiencia. Me sentía preparado para ello, y la sorpresa fue que no me costaba hacerlo, y además me hacía sentir bien.
¿Tu pasión por la lectura fue lo determinante para incursionar en la escritura? ¿No tuviste mayor preparación para lanzarte como escritor que la de ser un lector empedernido?
La escritura apareció y desapareció a lo largo de mi vida. Mientras tanto, leía sin cesar. Recuerdo toda mi vida leyendo. He devorado todo tipo de libros, y lo sigo haciendo. Soy de los que se anotan los libros que leen al año. Creo que la lectura ha sido también gran responsable de mi decisión a escribir.
Más de doscientos escritos al principio de la adolescencia sentaron una buena base para afirmar que la escritura sería vocacional. Pero después, la lectura de todo tipo de libros desde mi niñez labró una trayectoria de vida plagada de autores, de géneros, de estilos…
¿Qué tipo de lecturas nutrieron tu formación como escritor? ¿En qué autores te apoyaste o quisiste emular?
Recuerdo que me inicié con libros como El diario de Ana Frank, Rebeca, La casa de los espíritus, alguno que otro de Lovecraft, La plaza del diamante, En busca del unicornio, Azteca… Tras pasar la adolescencia, ya no podía dejar de leer.
No me he formado como escritor. Lecturas y más lecturas hasta el día de hoy ha sido el arranque definitivo, y formación en las áreas citadas.
Con los años, he leído muchísimo sobre novela histórica. Decenas de libros, mucho de ellos sobre Egipto, pero también sobre otras civilizaciones. En los últimos años he leído más novela contemporánea, narrativa de viajes, y recientemente, otros géneros que no solía tocar, como la ciencia ficción o la novela juvenil, o el ensayo. Tenemos autores excelentes en nuestro país, incluso en nuestra comunidad, como Marisol Sales, Rafa Mata Sanz, Maríaa Nieves Michavila, Paco Arenas, Joaquín Sabater…
En cuanto a autores, hace unos años era un gran admirador de Christian Jacq. Me contagió su pasión por Egipto, he leído casi todos sus libros; o de Bernard Simonay. También admiro la forma de escribir de Almudena Grandes, de Gabriel García Márquez, de Ángeles Caso, de Kenizé Mourad, de Julie Orringer.
Muchos creyeron que por ser psicólogo escribiría una obra
de autoayuda
¿Cómo concebiste Bib-Rambla: El silencio de las casas? ¿Tuviste claro desde el principio lo que querías contar? 
En realidad, Bib-Rambla. El silencio de las casas no fue el libro con el que arranqué hace unos años, sino con otro muy diferente, histórico y de viajes, y mucho más personal, Estrellas y cedros sobre fondo blanco, del que hablaremos.
Bib-Rambla surgió impulsado por este otro libro que cito, y llegó con fuerza. Había necesitado escribir el primero para darme cuenta de que quería seguir escribiendo. Decidí hacerlo sobre algunos temas relacionados con mi profesión. Lo lógico era quizás escribir algún manual o libro de autoayuda, pues soy psicólogo y es a lo que me dedico. Sin embargo, una vieja vocación resurgió con la suficiente fuerza como para dejarme llevar por ella y combinar la psicología con la novela. En el texto, pronto aparecían guiones, personajes que querían hablar, y la novela se fue haciendo desde los primeros párrafos.
Quería escribir sobre psicología, sobre personajes que viven, sienten, aman y, sobre todo, piensan y reflexionan. Todos mis personajes están plagados de rasgos psicológicos en Bib-Rambla. Tienen todo tipo de sentimientos; de hecho, cada capítulo del libro se define con un tipo de sentimiento o estado anímico.
En cuanto a la historia, elegí un escenario de peso a nivel histórico. Recientes viajes a Granada para impartir clases o de ocio me ofrecieron un lugar maravillosamente literario para crear una novela. Así nació Bib-Rambla…, eligiendo una de las plazas más emblemáticas de la ciudad y dejándome llevar por sus encantadores rincones. Los protagonistas de la novela cobraron vida propia, no siendo difícil escribir sobre ellos, sobre los hechos, sobre las relaciones y conexiones entre ellos; así como sobre las calles, las plazas o la imponente Alhambra de Granada.
Junto a  Yolanda Gutiérrez tras una de sus más
 significativas presentaciones 
¿Por qué escogiste la zona de Bib-Rambla para escenificar tu novela? ¿Qué condiciones te aportaba Granada para que la historia transcurra allí?
En mi mente surgió la idea de escribir sobre la vida de ciertas personas que habitaban en un lugar muy concurrido, en una plaza importante de alguna ciudad. Recientemente, había estado en Granada y, como tantos visitantes, me había conquistado. La historia transcurriría, principalmente, entre Valencia y otra ciudad. Elegí Granada porque la conocía bastante y porque me fascina. Decidí que sería esta ciudad el lugar de referencia para el desarrollo de la novela, aunque es cierto que aparecen otros lugares como Valencia o Alicante.   
Otra razón por la que elegí Granada es por la cantidad de aspectos que la relacionan conmigo, o me relacionan con ella. Su historia, el ambiente árabe de sus barrios, el arte de la Alhambra, la música antigua… He viajado por países árabes y Granada reúne ingredientes para mí que la hacen admirable a mis ojos.
Otra razón es que soy hijo de madre cordobesa y desde hace generaciones. Andalucía siempre ha estado presente en casa, con todas sus costumbres y recuerdos. Es fácil para mí viajar a Córdoba o Granada y además sentirme como en casa.
¿Cuánto tiempo te demandó escribir la historia? ¿Estuviste del todo satisfecho cuando la terminaste o te viste obligado a revisarla una y otra vez?
La novela fue escrita en cinco meses, con un intervalo de quince días en los que no escribí, pues estuve de vacaciones con mi pareja en parte de la Ruta de la Seda, en concreto, en Uzbekistán. Sin embargo, como la acababa de empezar en aquel verano de 2014, y tenía tiempo de sobra en el autobús en el que recorrimos el país, fui anotando detalles, personajes y sus relaciones, así como otros aspectos que no me hicieran perder el hilo de la historia. Cuando regresé de aquel fascinante viaje, no cesé de escribir. Empezó el otoño y la historia se mantenía totalmente viva, no podía dejar de seguir escribiendo. A finales de noviembre de ese año la finalicé.
Después empezaron los numerosos repasos, ampliaciones, revisiones gramaticales, etc., pero nunca se alteró la mayor parte de su contenido ni el final de la obra, algo que justamente es muy llamativo para los lectores que ya la han leído. Un final difícil de escribir, pero era lo que el transcurso de la obra me iba indicando.
"La mente humana es un complejo mundo que podemos
entender", asegura.
La novela posee un alto contenido psicológico, ¿la mayor batalla siempre se libra en la mente?
Es cierto que Bib-Rambla. El silencio habitado de las casas posee un gran fondo psicológico. Quería que fuera así. Soy psicólogo, me siento preparado para escribir sobre infinidad de rasgos psicológicos después de tantos años dedicados a esta profesión. Me interesaba que el lector tuviera la máxima información expuesta de cada personaje, para entenderle, empatizar o no con él, pero conocer las causas de sus problemas y de sus realidades.
La mente humana es un complejo mundo que podemos entender. La mayoría de los problemas que las personas tenemos arrancan desde nuestra mente, de la gestión de nuestros pensamientos. Cuando las personas pensamos “Esta noche he quedado con amigos y tengo ganas de verles”, posiblemente estaremos contentos, felices, con ganas de que llegue el momento, vestirnos para la ocasión, motivados de quedar y contarnos nuestras cosas. Sin embargo, ante la misma situación, muchas personas pensarían “Esta noche he quedado con amigos. Seguro que viene tal persona que no me cae bien. Seguro que me van a preguntar y no sé qué contar. Me molesta hablar con la gente. Hay temas de los que no quiero hablar…”, empezaremos a sentirnos mal, con ansiedad, y posiblemente, en muchos casos, anulemos la cita.
Es la mente la que suele iniciar el proceso. Dependemos de ella, pero podemos ayudarla procurando que nuestros pensamientos sean más realistas, adecuados a la situación, sin dramatizar los hechos antes de que ocurran. Después del pensamiento, positivo o negativo, vienen nuestras sensaciones, y cuando son negativas, lo pasamos realmente mal. 
Javier Andújar, hermano del autor, sosteniendo el cártel
promocional de la obra
¿Cómo definirías tu novela y en qué categoría la ubicarías?
A pesar de ser un gran lector de novela histórica, esta primera obra editada es contemporánea, una novela actual que narra historias del presente, aunque con el matiz de ser contada a dos tiempos. Son historias cotidianas, muchas de ellas esconden fondos intensos y traumáticos, con escenas repletas de silencios y de momentos difíciles de tratar por los personajes.
Es cierto que nos remontamos a otros hechos ocurridos hace treinta años, pero la novela está contada, principalmente, desde la realidad actual. 
También es una novela en la que intervienen muchos personajes. Algunos de ellos ocupan gran parte de la misma, son más centrales; pero muchos, aunque con papeles menores, cuando intervienen, acaparan gran atención.
Muchos escritores al referirse a sus obras dicen "he escrito la historia que me hubiese gustado leer", ¿es eso lo que has conseguido?
Como gran lector, admiro a muchos escritores y escritoras. Leo una media de veinte libros al año –no son tantos, comparados con otros lectores que conozco–, y me han fascinado multitud de historias. Otras veces no logro conectar con los argumentos o con el autor y termino abandonando la lectura. Bib-Rambla… es el tipo de novela con el que yo me identifico en el momento en que la escribo. Hay más novelas terminadas –una de ellas en proceso de edición–, y cada una tiene un estilo, estructura y género diferente.
Pero reconozco que a mí también me hubiera gustado leer Bib-Rambla….
¿Hubo otras historias que pasaron por tu mente antes de decidirte a escribir tu novela?
Sí, en concreto, hubo una historia que empecé, también novela con fondo psicológico, que trataba un tema por el que siento cierta predilección, y es la enfermedad de Alzheimer. Siete años impartiendo clases a auxiliares de atención Sociosanitaria han sido suficiente para indagar en esta difícil enfermedad de la que tanto podemos aprender.
Empecé la novela, pero cuando llevaba cincuenta páginas escritas, un problema grave con el portátil destruyó todo el borrador. No logré recuperarlo y, de momento, se ha quedado en mi memoria a la espera de que algún día pueda cobrar forma de nuevo.
Una novela que sí está terminada y es previa a Bib-Rambla… es la mencionada de Estrellas y cedros sobre fondo blanco, basada en un viaje muy personal que yo mismo hice a los países de Siria y Líbano, años previos al gran conflicto bélico que azota, especialmente, a Siria. Es una novela que plasma un viaje y las vivencias de algunas de las personas que realizamos aquel viaje. Imagino que no tardará mucho tiempo en ver la luz.
¿Quedaron otras para futuras publicaciones?
Sí. En Bib-Rambla…hago referencia a la violencia de género y ha sido una parte que ha llamado mucho la atención en los lectores. Hay otra novela también escrita y participando en concursos que trata más centralmente ese tema y otros tipos de violencia. La novela tardará más de un año en salir, según mis cálculos, pero creo que dará mucho que hablar por el contenido tan duro y real como he querido reflejar.
La India le parece impactante, dura, tierna, alegre y dramática
Raquel, tu protagonista, pertenece al mundo en que te desenvuelves, ¿hasta qué punto un profesional sanitario puede o debe involucrarse con sus pacientes? ¿Es dañino para el que cuida ir más allá de sus obligaciones?
Es una pregunta muy interesante, como todas...Raquel es el nombre de una de las protagonistas femeninas de la novela. Es una persona sufridora, la vida la ha llevado a sus circunstancias actuales. El libro arranca con ella y con el horrible estado que sufre en medio de la noche, en el silencio de su casa. Vive en la concurrida plaza de Bib-Rambla –concurrida, al menos de día–. Ella se siente muy infeliz. He querido reflejar su estado desde mis conocimientos y desde mi experiencia como psicólogo. Hay otros muchos personajes, cada uno de ellos refleja un tipo de personalidad.
Casi veinte años de experiencia como psicólogo clínico en consulta privada han sido suficientes para capacitarme en hablar de rasgos psicológicos, de terribles pensamientos, de ansiedad, de conductas poco acertadas o inadecuadas, de sentimientos de depresión, de abandono, de culpa, de fobias… Aunque es verdad que al principio tienes que adaptarte a este trabajo en el que se trata con todo tipo de problemas personales, de pareja, sexuales, familiares, etc…, no es menos cierto que no empecé a trabajar hasta tener la suficiente preparación formativa y práctica para ejercer. La formación en dos másteres de gran intensidad me respalda a la hora de llevar a cabo mi trabajo, así como la dedicación plena que he venido desarrollando durante todos estos años.
El autor dice que prefiere viajar con la mente abierta,
aunque a veces le resulte difícil 
¿Implicación?  Al máximo, siempre en la consulta, y fuera cuando hay que preparar, reorientar y estructurar las correspondientes sesiones. He procurado desde el principio que no me afectara más de lo necesario. Aunque es cierto que los problemas son siempre muy serios para el paciente, y por supuesto, lo debe ser para el terapeuta, mi preocupación siempre va a orientarse en el sentido de ayuda al máximo hacia la persona que confía en mí, o en nuestro centro –he de recordar que somos dos compañeros en la consulta, igualmente formados, y me gustaría citar el nombre de Mª Carmen Ruiz Barranco, eterna compañera, amiga y excelente profesional, cuya profesión y amistad venimos compartiendo a lo largo de todos estos años–.
¿Cuánto de ti podemos hallar en tu novela? ¿Los lectores podrán conocerte un poco a través de ella?
Pienso que sí. El hecho de haber elegido la ciudad de Granada da indirectamente mucha información de mí; al menos, de mis aficiones, de mis gustos, de mis inquietudes. Podría haber centrado la historia exclusivamente en Valencia, pero he preferido dar rienda suelta a mi imaginación y escribir sobre un lugar por el que siento predilección. Por esa razón, he visitado varias veces la ciudad y aprendido de ella.
Otra característica que se refleja y que tiene que ver conmigo como psicólogo es la necesidad de conocer la naturaleza de los problemas personales (individuales, de pareja, traumas, etc.) que aparecen en la novela y el deseo de que las personas que de verdad lo sufran sepan que existen vías de solución al alcance de todos; aunque para ello deba permitírselo la misma persona, aceptar que tiene un problema y ponerse en marcha. Algunos personajes de la novela lo hacen, se enfrentan a su problema y es lo mejor que pueden hacer para vivir mucho mejor. Tengo esa inquietud, me produce admiración la persona que decide enfrentarse a sus problemas, a sus miedos, aunque sepa que vaya a ser doloroso. Con esfuerzo, pero los resultados positivos llegan.
¿Cuál es el lugar que le has dado a la escritura? ¿Qué parte de ti la necesita?
Necesitaba hacerlo, sin ninguna duda. Era algo que pugnaba por salir desde hace tiempo, pero no encontraba su momento. Quizás la experiencia laboral y personal me ha permitido dedicarle el tiempo que se necesita, y que es mucho.
La parte de mí que la necesitaba es, sin duda, muy auténtica y que tiene que ver con cómo soy yo. Desde muy joven, escribía. Luego lo abandoné para ocuparme de mi trayectoria profesional. Ahora es el momento y ha llegado de una forma que ha sido totalmente bien recibida. Deseo escribir en estos momentos de mi vida. Para mí es increíble ver cómo han podido salir de mi mente cientos de miles de palabras que crean una historia y se reflejan en una novela que está llegando a emocionar a tantas personas. Eso es, en realidad, lo más gratificante.
Afirma que viajar de diversos países árabes
le han ayudado a quererlos mucho más
Has viajado y mucho. Conoces gran parte de Europa y has recorrido buena parte del mundo árabe, y no menciono los demás sitios que conoces, ¿Cuánto cambia tu visión de unos y otros al verlos de cerca?
Como bien dices, Elga, he viajado bastante. Es una de mis grandes aficiones. Para mí es una gran recompensa después de un largo año de trabajo. Es una necesidad de conocer, de dejarme llevar, de sorprenderme con otras culturas, de descubrir otros pueblos y gentes. Aprender. Creo que podemos aprender de cualquier parte del mundo. Prefiero viajar con la mente abierta, aunque no siempre sea fácil. Hay culturas que nos puede costar más aceptar, porque en realidad somos diferentes, pero creo que es bueno conocerlas, saber cuáles son sus creencias, sus inquietudes, y que nos hace distintos. Hace solo unos meses estuve en India. Diecisiete días de viaje pueden ser muchos o muy pocos para visitar este país. Tenía tanta curiosidad en saber cómo se sentían. India es impactante, dura, tierna, alegre, dramática, distinta a cualquier otro país que yo haya visitado. No deja indiferente. Al menos, no ocurrió conmigo. Desde que estuve allí y regresé, he arrastrado momentos de tristeza, de indefensión, de incomprensión, de infinita ternura. No la aparto de mi conciencia. Era un sueño de años, tal vez por esa razón todavía arrastre el impacto de su visita. El viaje valió la pena, sin ninguna duda. Lo recomiendo.
Mis viajes por los diferentes países árabes me han ayudado a quererlos mucho más. Una combinación que rozaba la perfección para mí fue el viaje a Egipto hace unos cuantos años. Tener ante mí una de mis civilizaciones predilectas, después de haber leído tanto sobre este país, era realmente emocionante. Su historia casi viva, el intenso recorrido de norte a sur, incluso al Sinaí, me producía un excepcional estado de ánimo. Quizás el magnetismo del Nilo, siempre presente, se encargaba de ello.
Te gusta la música étnica, ¿cuánto se puede saber o descubrir del pensamiento de un grupo humano o cultura a través de estos ritmos? ¿Cuál ha sido tu experiencia?
Desde hace muchos años, siento una enorme predilección por las músicas que me llegan desde cualquier parte del mundo. Hablo de música étnica, de raíces, de instrumentos autóctonos en los diferentes rincones del mundo y que me emociona escucharlos. También, las voces; hay tantas buenas voces en Grecia, en Turquía, en Noruega, Japón, Croacia, Portugal, India… y tantos otros países del mundo, que no me puedo conformar con la música más comercial. También la escucho, pero el sentimiento se me va hacia cualquier parte del planeta donde encuentre una voz que me llegue, unos instrumentos que me hagan sentir.
Señala que se puede aprender de cualquier
parte del mundo
La teatralidad de las voces griegas, el sentir de los fados portugueses, la interioridad de la música noruega, el exotismo de las músicas turcas, la profundidad de la guitarra flamenca, los sonidos de los bosques de Norteamérica, o la suavidad del bosa brasileño, el misticismo de India…, etc, me aportan tantísima información de las características culturales de cada país, que me enriquece y me hace abril mucho más la mente.
Eres admirador de la música barroca y el cines francés,  ¿por qué? ¿Cuál es el encanto que ves en estos géneros?
Podría pasarme horas escuchando música barroca. Para mí es muy inspiradora, a la vez que me produce una fuerte conexión con el interior. Me abandono fácilmente a ella, tanto que, en ocasiones, no hago nada más, solo escucho y me calma. También me transporta a la época, a los estilos arquitectónicos, a las pinturas de Vermeer –pintor holandés que me fascina, realicé un viaje exclusivo a Bilbao para ver una exposición temporal de su cuadro de “El geógrafo”
El cine francés, en concreto, me gusta desde siempre. No sé si por la influencia que tengo de mi familia francesa o por la de mi hermano, que es un gran cinéfilo con gran preferencia por el cine del país vecino, pero la realidad es que me gustan sus guiones e interpretaciones, de gran carácter social. Es un cine que siempre cuenta algo, que me aporta y me hace reflexionar.
Se dice que hoy más que nunca estamos comunicados, algunos las 24 horas del día a través de redes sociales, si es así, ¿por qué algunos se sienten tan solos y aislados?  E incluso he escuchado decir algo así como esto "no entiendo, a través de Facebook me habla a diario y es majísimo, pero cuando nos encontramos en la calle no me dirige la palabra, es como si no me conociera".
Estoy a favor de las redes sociales, yo mismo me muevo mucho en ellas, y desde hace años. Es una forma hábil y rápida de contactar con amigos, con conocidos y con gente con la que te relacionabas hace ellos. Pero no acepto el abuso que muchas veces se hace de la red. Podemos tener cientos de amigos y nadie con quién salir. Creo que podríamos cuidar más las amistades, quedar con ellos, hablar, y sin móviles, por supuesto. Quedar para seguir mirando un móvil o que nuestras vidas dependan de ello es triste. Es lamentable ver a parejas –adolescentes o adultos– que han quedado supuestamente para verse, pero no lo hacen, siguen viendo la pantalla del móvil; en ocasiones, ni hablan. Ya he empezado a tener consultas por adicciones a móviles y redes sociales. Es un tipo de trastorno con el que tenemos que tener cuidado. Como en todo, es saludable la dosificación, y que la tecnología no ocupe un porcentaje demasiado alto en nuestras vidas. Hay tantas actividades que se pueden hacer. A mí me apasiona leer (sigo teniendo predilección por el papel), suelo hacer deporte con cierta frecuencia, he incluido el yoga en mi vida, que lo recomiendo a todo el mundo. Me gusta caminar, veo cine, escribo. Disfruto saliendo a cenar con mi pareja y con amigos, necesito verlos con frecuencia.
Con Inma Solbes, su gran amiga  
¿Qué esperas de la literatura? ¿Quieres hacerte un hueco dentro de ella? ¿Cuáles son tus expectativas?
Como lector siempre tuve el sueño de escribir una novela que tuviera cierta repercusión, pero sobre todo que me permitiera explorar mi propia imaginación, la creatividad de las palabras, el extenso léxico español; y crear historias, que parecieran reales o no, y transmitirlas a los demás.
Me satisface hacerme un hueco entre mis amigos a través de la escritura. Me siento muy orgulloso de ellos. Me han ayudado enormemente en este nuevo recorrido. Podría citar a tantos, pero no me atrevo, no sea que me deje a alguno/a fuera, y sería yo quien no me lo perdonara. Ellos ya saben perfectamente quienes son. Reconozco que gran parte del trabajo de apoyo, difusión, emoción y colaboración incluso en las presentaciones de la novela, ha sido debido a ellos. Tengo muy buenos amigos. Y he de añadir a incontables personas y buena gente que he empezado a conocer a través de mis libros. He recibido tantas palabras maravillosas de ellos, que desde aquí aprovecho la ocasión para enviarles un sólido abrazo y mi enorme gratitud.
Que tenga más o menos repercusión mi obra, el tiempo lo dirá. Voy despacio, y con los pies en la tierra. Mi profesión es la de psicólogo y, a temporadas, combino con la de docente en diferentes centros. Ahora he añadido un ingrediente más, la escritura, que además me nutre mucho como persona. Puedo decir que, en ese sentido, me siento realizado. Hago lo que me satisface. Quiero seguir en esta línea.
Para terminar, ¿nos puedes adelantar algo de tu nueva novela? Sé que está a punto de salir.
Su novela ha sorprendido también porque
toca el tema de la violencia de género 
Sí, Elga. A punto está de ver la luz. Será este otoño. La novela se llama La vida partida en dos. Es novela histórica. No he querido dejar más tiempo sin escribir sobre un género del que he leído muchísimo y que a mí, particularmente, me apasiona.
Ariadna es la protagonista de esta inquietante historia. Se ubica en la época de principios de los años 30 en Valencia. El personaje femenino principal es una mujer luchadora, fuerte, que se mueve como puede en la época que le ha tocado vivir, donde además tiene un futuro previsible. Pero ella no es así, es una mujer de carácter, alguien que no se achicará ante el destino que supuestamente se ha construido para ella. Ariadna tiene un sueño y desea cumplirlo, aunque para ello tenga que tomar decisiones muy vitales.

Recomiendo al lector y lectora que se dejen de llevar por este intenso personaje hasta donde nos lleve el propio sueño de una mujer cautivadora. Y viajaremos, ya lo creo, hasta donde le lleguen sus propias fuerzas. Es una historia y un viaje que podríamos considerar personal, iniciático en cierto modo. Son esas decisiones que a veces tomamos en la vida, a pesar de intuir que tendremos mucho en contra, pero seguimos adelante. Cuando invertimos al máximo en un proyecto, en un viaje personal, en una decisión vital, aunque sabemos que dejamos mucho atrás, puede ocurrir que la balanza se decante por un futuro desconocido e incierto, pero ¿qué puede pasar ni nos atrevemos…?

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