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viernes, 5 de agosto de 2016

Alicia Muñoz Alabau:"La superación de un duelo es siempre relativa"




Alicia Muñoz Alabau es una escritora emocional desde la raíz hasta  la punta de su hoja más tierna. A ella podemos acercarnos para abrirle muestro corazón porque sabemos que no solo va a llorar con nosotros sino que también nos ayudará a levantarnos y alentará a seguir.  Si así es la autora, su literatura no podía ser distinta. Sus historias siempre están protagonizadas por mujeres fuertes, nutricias y provistas de un alto sentido de tolerancia y compresión. Por eso De dolientes y duelos es un libro de relatos que aborda la denominada literatura de duelo con otro talante y  no duda en encararnos a dramas tan humanos, donde nos reconocemos todos.  La autora vuelve a habitar otros seres y vidas, poniéndose en la piel y sentimientos de gente que padece pérdidas no solo físicas sino emocionales, esas que a veces no se hallan incluidas en la categoría de decesos como tal porque la muerte ocurre dentro de nuestra alma a partir de  la ruptura, la separación o el abandono. 

Cuando la pérdida, la ausencia o la muerte nos deja abatidos en cuerpo y alma, sin saber qué hacer o pensar, ¿solo nos queda la literatura para buscar identificación con el padecimiento de otros (que no solo nos pasa a nosotros), o quizá si tenemos un poco de facilidad para expresarnos plasmar por escrito lo que nos pasa por dentro? ¿Nos hace sentirnos acompañados en este tipo de emociones la llamada literatura del duelo?
Creo que la literatura ayuda, sin duda. En mi caso siempre ha funcionado como terapia y los momentos importantes de mi vida han quedado de una u otra forma plasmados por escrito. Necesito vaciarme de esa manera, poner en palabras lo que siento y tratar de interpretarlo. Y también es reconfortante encontrar todas esas emociones confusas y convulsas contadas por otros, de esa forma conseguimos no sentirnos tan solos y además sabemos que lo que nos ocurre no es tan inusual. En situaciones extremadamente duras, necesitamos sentirnos acompañados  y como a veces despreciamos la presencia física porque estamos demasiado atormentados, una lectura puede ser una buena opción.
La novela que le trajo grandes alegrías
De dolientes y duelos tu más reciente obra consistente en 17 relatos que abarcan toda una complejidad de situaciones  relativas a estas emociones y sentimientos que nos embargan ( y estamos expuestos) a lo largo de nuestra existencia, ¿qué te condujo  a escribir sobre este amplio tema?  Supongo que algunos te miraron con sorpresa ante tu decisión de escribir algo así, teniendo en cuenta que a un amplio sector le resulta morboso este tema o simplemente pasa o huye de él.
En realidad no fue algo consciente el hecho de escribir sobre el duelo, no fue algo que me propuse expresamente. Escribo bastante, a temporadas prácticamente a diario, no porque tenga una intención determinada, o un objetivo, no siempre para publicar. Escribo porque lo necesito, como una pulsión vital que me ayuda a tomar aire y seguir adelante. De ese modo, me encontré con que, fruto de una serie de duelos acumulados, tenía toda una serie de relatos que tocaban, de una u otra forma, el mismo tema. Pensé que tenían la consistencia suficiente como para explorar en esa línea y me decidí a continuar incorporando historias más ficticias o basadas en experiencias no ya personales, pero sí cercanas. Creo que no deberíamos huir de lo que nos resulta desagradable o mirar simplemente hacia otro lado. Conviene tener algún tipo de preparación en este sentido, aunque resulte sin duda muy difícil. Hay que tener en cuenta que todos estamos expuestos a situaciones de pérdida dolorosa, que todos en algún momento habremos de hacer frente a estas situaciones.
¿Ves realmente tu obra como un ejemplo de literatura de duelo? ¿Estás de acuerdo con  la clasificación o la consideras dentro de otro contexto o género?
Hasta ahora, no sabía que podía hablarse de una 'literatura de duelo'. De características similares sólo había leído La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero y me encantó, pero porque me encanta la autora y porque soy muy sensible a la literatura que habla de emociones. Creo que es eso en realidad lo que intento, plasmar emociones, por muy intensas, difíciles, intrincadas o inconvenientes que sean. Mis textos surgen de lo más profundo, arrastran sentimientos e intentan producir empatía, que los lectores puedan reconocerse en ellos.
Durante la presentación de su libro en el Museo de la Ciudad
de Valencia
Si la muerte física se tiende a ocultar o se aborda de puntillas, ¿qué pasa con la de índole  emocional? ¿Cuando muere un amor o renunciamos a él, o vemos culminar una etapa por decisión propia o ajena? ¿Cómo tratamos o abordamos esas pérdidas que no se ven?
Ese es otro de los temas que me resultaba interesante explorar. Los duelos se asocian, normalmente, a la muerte física, pero hay otras muchas situaciones que producen un proceso de duelo y que a veces se entienden menos. Se ve normal el duelo ante la muerte porque es un acontecimiento extraordinario, único y último ante el que todo el mundo se conmueve y todos te comprenden. Sin embargo una pérdida emocional es, en ocasiones, más difícil de digerir, ya que la persona no ha desaparecido (aunque lo haya hecho de tu vida) y también se vive como un fracaso difícil de asumir y de reconocer.
La gente vive la pérdida y el dolor de diferente manera, a unos se les acaba el mundo,  otros, se quedan paralizados, y hay quienes se desconectan, ¿cómo ha sido tu experiencia escribiendo en primera, segunda y tercera persona? ¿Has podido mantener a raya tus emociones mientras estabas creando?
En absoluto se mantienen a raya las emociones escribiendo sobre estos temas. Me he puesto en la piel de cada uno de los personajes, con mayor o menor distancia, pero siempre intentando homenajearlos, en el sentido de dar un sentido a su sufrimiento, de darle un valor o un reconocimiento, de decirles “tranquilo, es normal lo que te está sucediendo, tienes derecho a estar así de mal”. Es lo que a mí me gustaba escuchar en los peores momentos, es lo que más me ha ayudado. Quería ponerme del lado de los que sufren y darles la mano, sufrir con ellos.
Es una autora dotada de una enorme sensibilidad
¿Por qué los seres tendemos a buscar vivir algo, por ejemplo, un amor a sabiendas que las circunstancias no están de nuestro lado o en el peor de los casos, vamos a salir perdiendo? Lo digo por tu relato Julio en Santiago, donde su protagonista es consciente del final y que vivirá por siempre con la sensación de que dejó ir algo importante sin luchar.
Porque a veces sentimos la necesidad de vivir simplemente el momento. Es difícil hacerlo, pero creo que nos libera. No importa lo que venga después. La experiencia de la pérdida nos pone en contacto con la finitud, cobramos conciencia de lo efímero que es todo y entonces puede que queramos vivir el presente, saborear un amor, por ejemplo, aun bajo la perspectiva de lo no duradero y abandonarnos así al disfrute de lo fugaz. Es un cambio de enfoque que puede sufrir el que acaba de atravesar un duelo. Ese tipo de cosas que nos puede hacer madurar o, de alguna manera, nos enriquecen.
Lo más triste de alguien que sobrevive a un ser querido es no haberle podido decir todo lo que quería por miedo, vergüenza o falta de valentía (desde confesiones amorosas, secretos, rencores, odios, etc.). De eso y más trata tu relato Para una amiga, ¿tiene que ver con una experiencia personal?
Para una amiga, parte, efectivamente de una experiencia personal y reflexiona sobre todas esas cosas que se quedan por decir,  flotando para siempre en el universo paralelo de las cosas nunca dichas. Es por eso que pienso que deberíamos tener una mejor preparación ante esas situaciones en las que nos habremos de enfrentar a la muerte de un ser querido. Deberíamos estar más serenos y lúcidos, deberíamos decir todo lo que queremos decir, dar todos los besos y abrazos que nos apetezca, aprovechar de verdad los últimos momentos. En vez de eso, disimulamos, actuamos como si nada ocurriera, hablamos de trivialidades, intentamos hacer ver que todo eso va a ser pasajero y que pronto volveremos a nuestras vidas de siempre, queremos esquivar lo que inevitablemente llegará y nos alcanzará provocando una hecatombe que nos pilla siempre desprevenidos.
Sostiene que la mujer posee más ventaja a la hora afrontar
el dolor
Otro de tus relatos conmovedores es Querido papá, realizado de manera epistolar, donde la protagonista mantiene comunicación con su padre fallecido. Ella no acepta que él ya no esté más a su lado, y su resistencia al nuevo estado de las cosas casi rompe con su cordura y  ligazón con la realidad. Un hecho que se da muy a menudo en la realidad, ¿no es así?
La negación es una de las fases del proceso de duelo y hay quienes se quedan anclados en ella desarrollando patologías cercanas a la locura. Es una muestra de lo complicado que resulta asumir una pérdida y de cuántas vivencias diferentes podemos encontrar en torno a esta circunstancia.  La soledad también aparece como un ingrediente más que puede agudizar la devastación que produce el duelo. Eso es especialmente cierto en el caso de los ancianos. La falta de compañía y de actividades cotidianas, además de la vivencia de esos duelos que, inevitablemente la vida les ha traído, pueden hacer que esas últimas etapas de la vida sean especialmente dolorosas.
La soledad es un doloroso drama que padece un gran número de ancianos hoy en día, apartados de los nuevos grupos familiares que conforman sus hijos o nietos, se refugian en sus recuerdos, malviven  sus días con hambre de afecto, y esperan resignados su final, tránsito que en cierta forma es una agonía progresiva, desesperadamente lenta. Lo retratas con excelencia en tu relato Pena sobre pena.
En cuanto a la cuestión de las vivencias de los duelos por parte de hombres y mujeres, no pretendo sentar cátedra, simplemente hablo desde la experiencia, desde la observación y desde lo que he encontrado a mi alrededor. Creo que las mujeres son emocionalmente más hábiles y en ese sentido cuentan con una ventaja a la hora de superar los duelos. Sin embargo, como también somos más sensibles, estos se viven con más intensidad y pueden contener momentos más álgidos. Si la mujer es madre, hay una fuerza añadida, porque sabe que tiene que sobreponerse por sus hijos, porque tiene una responsabilidad con ellos. Además contamos con la ayuda fundamental de otras mujeres. Sabemos comunicarnos y sabemos apoyarnos. Todo ello conforma una red que nos protege de las caídas y nos ayuda a levantarnos antes. Creo que los temas de la maternidad y el cuidado, asociados tradicionalmente a las mujeres, resultan claves también a la hora de abordar los duelos.
Sumergiéndose en su mundo creación 
La mujer es la protagonista por excelencia de De dolientes y duelos, ¿soporta mejor las pérdidas? ¿Se halla más preparada para el sufrimiento como sostienen algunos con cierta ironía? ¿De dónde emerge esa fuerza para secar sus lágrimas, tomar aliento y levantarse?
En cuanto a la cuestión de las vivencias de los duelos por parte de hombres y mujeres, no pretendo sentar cátedra, simplemente hablo desde la experiencia, desde la observación y desde lo que he encontrado a mi alrededor. Creo que las mujeres son emocionalmente más hábiles y en ese sentido cuentan con una ventaja a la hora de superar los duelos. Sin embargo, como también somos más sensibles, estos se viven con más intensidad y pueden contener momentos más álgidos. Si la mujer es madre, hay una fuerza añadida, porque sabe que tiene que sobreponerse por sus hijos, porque tiene una responsabilidad con ellos. Además contamos con la ayuda fundamental de otras mujeres. Sabemos comunicarnos y sabemos apoyarnos. Todo ello conforma una red que nos protege de las caídas y nos ayuda a levantarnos antes. Creo que los temas de la maternidad y el cuidado, asociados tradicionalmente a las mujeres, resultan claves también a la hora de abordar los duelos.
¿Y los hombres? ¿Enmudecen y se encierran cuando el dolor y el sufrimiento los supera? ¿Les cuesta sacar lecciones y sobreponerse?
Los hombres, ante la soledad que conlleva una pérdida, suelen quedarse más desorientados. Quizá son emocionalmente más dependientes y además más pudorosos a la hora de contar cómo se sienten.
Es honesta al decir que los duelos no desparecen nunca 
¿Superamos realmente un duelo? ¿Nos llegamos a adaptar a esas ausencias? ¿Es posible quedarnos en ese proceso y nunca recuperarnos aunque sigamos con la rutina de siempre?
La superación de un duelo es siempre relativa. Creo que se quedan trabados en nuestra piel, en nuestro corazón, en la manera en la que veremos la vida a partir de ese momento. Todos conocemos personas a las que describen sus duelos. Es frecuente escuchar: “es que se le murió un hijo a tal edad”, “su padre falleció siendo él muy joven”, “se divorció después de veinticinco años de casada”…, como explicación a por qué esa persona es de tal o cual forma o se comporta de tal o cual manera. Los duelos forman parte de nuestras vidas, nos modelan y es importante cómo los encaramos o asimilamos. En realidad, desaparecer, creo que no desaparecen nunca.
“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, dijo Buda alguna vez, ¿estás de acuerdo?  ¿Podemos elegir no sufrir, no pasar por un experiencia de ese tipo?
No elegimos sufrir, es un peaje que hemos de pagar, que se nos impone como algo consustancial al proceso vital mismo. Tal vez nos ayude a madurar, a fortalecernos , pero sólo tal vez. Es complejo, porque a algunas personas acaba debilitándolas para siempre. Ojalá nunca tuviéramos que vivirlo.
¿Cuál es la dicha o la ventaja de vivir una existencia corta y mortal? Se lo pregunto a alguien que ha vivido muchas existencias no exentas de dolor y sufrimiento en su libro De dolientes y duelos.

Todos nos quejamos alguna vez de lo que nos ha tocado vivir. A veces, cuando me he quejado, he escuchado decir que, si no hubiera vivido todo lo que he vivido, no sería la persona que soy ahora y lo cierto es que creo que sí ha mejorado mi calidad humana. Las pérdidas nos hacen conscientes de lo verdaderamente importante, nos vuelven más humildes y tolerantes, más empáticos. Te das cuenta de lo que puede ocurrir en cualquier momento, de que nadie es realmente imprescindible y de lo absurdo que resulta preocuparnos por las nimiedades que conforman los problemas cotidianos. Optas por vivir más intensamente, por disfrutar de las pequeñas cosas. Tal vez esa sea la ventaja.

Si desean saber más de la autora o su obra
pueden pinchar
el siguiente enlace:
https://www.facebook.com/PonerseAlas/

sábado, 23 de julio de 2016

Antonio Tomasio: "El mundo es imperfecto y no todos actuarán como esperamos"

Antonio Tomasio es 'entrador', como suelen denominar en su tierra a la gente que sin timidez o complejo aborda a alguien que no conoce y se gana su simpatía, o a quienes se atreven a aceptar una tarea nueva, casi siempre sin saber de qué se trata, pero a la cual le ponen ganas. Esa es la habilidad que Tomasio desarrolló desde pequeño en su natal Arequipa (Perú)  y la que le ha ayudado a ser quien es ahora: un coach de fama internacional, prestigioso conferencista y exitoso autor de obras relacionadas con el crecimiento personal.
Estuvo hace poco España, justamente, promocionando su obra Uno (yo), pero en esta ocasión el autor mistiano nos habla de Wayra de los Andes, la historia de la llamita feliz que hace rato dejó su cordillera para viajar a otras partes del mundo.
En su hombre que busca siempre aprender del resto 
Es increíble el éxito que está cosechando dentro y fuera de tu país Wayra de los Andes, tanto que muchos libreros y críticos literarios han comparado tu obra con clásicos de la literatura como  Juan Salvador Gaviota, Ética para Amador e inclusive El Principito, ¿qué se te viene a la mente cuando recibes estos elogios?
Esas consideraciones me sorprenden y halagan, que lo comparen con obras de reconocidos autores, me incentiva a seguir por esta senda.
¿En qué momento aparece Wayra en tu mente creativa y cómo desarrollas su historia? ¿Qué tipo de enseñanza o conjunto de ellas querías trasmitir?
Como bien sabes el proceso creativo es complejo, y que mejor que aparezca en el momento cuando estás trabajando. Eso es lo que me pasó con Wayra. Después de leer sobre psicología positiva, en donde científicamente se demuestra que cuando llevamos a cabo ciertas acciones nos sentimos bien, por tanto, se incrementa nuestro nivel de felicidad . Wayra tiene una serie de encuentros, y en cada uno de ellos nos enseña de forma sencilla  cómo estar en armonía con nosotros, con nuestro entorno y, por supuesto, aprender a ser felices.
Sé que le has dedicado mucho tiempo a Wayra desde su concepción, pasando por la redacción, corrección y la selección de los dibujos, ¿quedaste completamente satisfecho?
Al final hay que parar y ponerse a revisar lo avanzando. Es importante detenerse en algún momento, de lo contrario, no se acabaría nunca (risas) . Tuve la oportunidad de trabajar con un excelente ilustrador que plasmó con su arte lo que le describía y requería comunicar. Deseaba visualmente apoyar al lector a identificar la situación que estaría por leer o al animal en cuestión.
Junto a July Freundt durante la presentación de su libro Wayra
¿Qué simboliza la llama? 
La llama es un animal que se puede domesticar y además es trabajador. En otras partes del mundo se le usa en reemplazo de los perros ovejeros y son muy eficaces. La llama posee una apariencia frágil, pero no lo es.
¿Por qué la designaste como protagonista? 
La llama, dentro de los animales de la fauna peruana, es la más productiva. De allí que se ajustaba a lo que pretendía contar con mi historia.
¿Wayra tiene algún significado en especial?
Sí,  Wayra en quechua significa viento, y este llega a todas partes. E incluso hasta dentro de una casa, siempre y cuando lo dejes entrar. Esta forma poética de definir o entender el viento me gustó, de allí, el nombre de mi personaje. Esto se puede resumir de esta manera: "Si no abres las puertas de tu mente las enseñanzas de Wayra no serán tuyas".
¿Bajo qué criterios realizaste el casting para escoger los animales que participarían en tus libros?
Cuando elaboré la lista de las características de la psicología positiva intenté enlazarlas con la variedad y características de todos los animales de la fauna peruana. Cada cual tenía una particularidad que la hacía especial. Eso facilitó el que pudiera hallarles una correspondencia.
En compañía de Luis Piedrahita, uno de sus nuevos amigos
¿Están todos los que debían o falto alguno?
En la fauna peruana hay muchos más animales, pero no, no faltó ninguno para que lo yo pretendía.
A cada animalito que participa le otorgas una cualidad, y ha habido alguno de mis colegas que no estuvo de acuerdo con el 'apellido' que le diste, por ejemplo, al zorrillo. ¿Denominarlo 'simpático' es excesivo?
Me alegra que lo menciones. Cuando el libro sale a la venta, ya no te pertenece, es de los lectores, y cada cual tendrá su propia opinión al respecto. Cada uno de los animales escogidos tiene características especiales, reitero, podríamos decir algo parecido al hablar del puma o el cóndor. Al zorrillo lo asociamos siempre al mal olor que desprende cuando se sienten amenazados. Es su mecanismo de defensa. Parece agresivo, pero no es así. Por lo demás es un animal inofensivo.
Nunca pensé ver a un quirquincho, armadillo o carachupa como lo denominan en la tierra de mis padres (Amazonía peruana) como coprotagonista de un libro. Es un animal tan silencioso, tranquilo y extraño, que muchos hasta le verían sin gracia y no lo escogerían para nada, ¿por qué él y no otro, Antonio?

Hablando de Wayra, su personaje 
En el caso del quirquincho, requería de un animal  que fuera lento y torpe. Por eso, lo escogí. Él acepta su realidad y recomienda aceptar la vida y fluir con ella. Esa es la enseñanza que trasmite. Además Wayra aprendió la lección de no confiarse y fijarse por dónde camina. Cada coprotagonista revela comportamientos asociados a la enseñanza que trasmiten a Wayra. Es decir existe una correlación entre ambos.
¿A qué es lo que le has puesto más atención en cuanto a contenido o qué aspecto te interesaba dejar bien especificado?
En cada caso o relato,  Wayra recibe una enseñanza desinteresada de los otros animales. Es como deberíamos recibir estas de quienes nos aman. En esta vida todo es dar y recibir. Por tanto, es importante aprender que no se debe esperar nada a cambio. 
¿Buscabas una historia dirigida al lector adulto o desde un inicio pensabas en llegar a lectores de toda edad?
Este libro está dirigido al público adulto, pero me he enterado con sorpresa que los lectores jóvenes se han interesado en él. El texto es sencillo y puedes leerlo con suma facilidad, sin embargo descubres que es profundo cuando interpretas los mensajes. Tiene pocas páginas, y podrías  leerlo en un santiamén, pero   lleva tiempo  profundizar las doce historias, e  interiorizar y aceptar cada una de ellas.
Wayra durante sus paseos por su hábitat va intentando entablar vínculos con una serie de animales, no tiene temor en acercarse, tampoco lo hace con prejuicios, es algo que los humanos hemos ido perdiendo, ¿no es así? ¿Por qué?
Junto a Frieda Holler, autora del prólogo de
su libro Mi hijo, mi maestro
Eso es lo que deseo dar a entender con el primer encuentro: Colibrí Rayo Rojo, nos enseña a relacionarnos y avanzar en nuestra interacciones personales. Debemos de saludar y hablar con la gente: ser comunicativos. No dejarnos envolver por las presiones sociales, aislarnos, o vivir con el tiempo en contra. Algo muy propio de las ciudades. Cada cual se halla centrado en lo suyo, no posa su mirada en el resto ni por casualidad.  Comportándonos de esa forma perdemos nuestras  habilidades sociales, olvidamos cómo relacionarnos con los demás. Por ello, un ejercicio para traerlo a nuestra rutina es entablar conversación cuando te encuentras en una cola, en el metro o autobús; o habituarte a saludar cada día a tres personas que no conozcas, con cortesía y siempre mirándole a los ojos.
El miedo al que es diferente está más que nunca presente en Europa, ¿cómo podríamos superar este problema?
Esa es una muy buena pregunta. Es importante vivir nuestra existencia como siempre. No dejarnos influenciar por actos que desean desequilibrar nuestras sociedades. Tenemos que hacer lo que creemos es lo correcto para nosotros. Los verdaderos valientes sienten miedo pero lo reconocen, y además, lo usan a su favor, porque saben de sus obligaciones y tienen un objetivo trazado.
Wayra no solo aprende de los seres que conoce en su camino sino también de aquellos, ante los que se presenta siempre con gentileza y apertura, sin embargo, hay humanos que pecan de soberbios y creen que lo saben todo en la vida real, ¿podrán aprender algún día que no es así?
Extracto de una de sus columnas más leídas 
Los seres humanos son muy complejos, y cada cual actúa como cree tiene que hacerlo, y siempre chocará con los que son diferentes. El mundo es imperfecto y no todos actuarán como esperamos. Alejémonos de las personas negativas, que sentimos nos arrastran y se llevan nuestra energía. Rodeémonos de personas que nos sumen y contribuyan a nuestro crecimiento, y hagan nuestra vida sencilla y próspera.
Hay quienes han visto en tu libro una invitación a un viaje de exploración interna y externa, de relaciones con uno mismo, con el otro, y de acercamiento a la naturaleza, ¿lo concebiste de esa manera? ¿O es algo que han visto los demás en una lectura particular?
Cuando uno acepta y aplica las enseñanzas de Wayra, cambia. Se evidencia una transformación. Comienza a asumir la vida de otra manera. El cambio es profundo cuando aceptas los principios, modificas tu manera de pensar y actúas diferente. Sí, ese era el propósito.
"Sencillo pero no simple, ameno pero para tomarse en serio. Wayra es breve pero de impacto prolongado. Es lo que quieres leer cualquier día a cualquier hora", declara el librero Luis Alberto Flores de Arequipa (Perú), ¿es lo que buscabas en tu obra?  ¿Lo has conseguido?
Compartiendo con David Trueba en un acto literario en Perú
Cuando leí ese comentario, me quedé pensando y luego lo acepté como cierto. Por ello lo comparan con los libros que me mencionaste antes. Esas obras tienen texto corto, pero las enseñanzas que trasmiten son profundas. Un mensaje no tiene que ser complicado para que se entienda, lo importante es el fondo. El formato del libro es pequeño y 'portátil'. Fue diseñado así para que lo lleves contigo y lo consultes cuando lo requieras. Al final, hay un resumen de las enseñanzas en la sección “Wayra dice" para consultas rápidas.
Wayra todo el tiempo está corriendo, es como si se le acabara el tiempo y quisiera vivirlo todo al máximo, ¿o quizá en su afán o anhelo simplemente de disfrutar de su existencia?
En parte es cierto, el tiempo es corto y hay mucho por hacer. Es verdad, existe un mensaje, Wayra nace pequeña y frágil, pero decide ejercitarse y superarse para ser fuerte Es una forma de mostrar el deseo de superación que debemos de aplicar y desarrollar en nuestras vidas.
Entiendo que el camino de Wayra de los Andes no se detendrá, pues en breve estarás publicando un cuaderno de trabajo para profundizar en los consejos que propone la protagonista de tu obra, ¿esta saldrá solo en Perú o su difusión se dará a nivel internacional?
No imaginó que Wayra tendría tanto éxito
Gracias por mencionarlo, “El cuaderno de trabajo” saldrá en un futuro próximo, en donde se recomendarán ejercicios para desarrollar las enseñanzas de Wayra. Tengamos presente que para aprender un nuevo hábito debemos de repetirlo 21 días para que se incorpore a nuestra vida como una habilidad más.
Pronto tendré a Wayra de los Andes en formato digital tanto en inglés como en español, y estarán disponibles en el portal de Amazon y La Casa del Libro. Tal como lo está ahora Mi Hijo, mi maestro. Más adelante haremos lo mismo  con Uno(Yo).
Sé también que, en breve, estarás publicando Las princesas olvidadas, ¿me podrías adelantar algo? Por el título me atrevo decir que tiene que ver con el tema mujer, ¿estoy en lo cierto o no?
Una de sus tantas colaboraciones con la prensa
Sí, es correcto. Las princesas olvidadas. El título hace alusión a que ellas de pequeñas se denominaban  las princesas y creían que cada una  se merecía un príncipe azul. La vida se encargó de borrar esa fantasía infantil. Una de ellas, siguiendo la educación recibida, quiere que su hija se case pronto y forme una familia para que le dé nietos, a lo que ella le responde: "Mamá la vida no es un cuento, yo no busco un príncipe, quiero un hombre a mi lado que me acepte como igual. Pero primero voy a sacar mi carrera y realizarme en el trabajo. Los hijos, tus nietos, pueden esperar. Olvídate de las princesas". Hay desengaños, revelaciones inesperadas y trágicas. Es el reencuentro décadas después. Cada una a recorrido su vida ajena a las otras, y por la muerte de una de ellas, deciden juntarse.
Tú que además eres un coach de prestigio internacional y sabes mucho del tema, ¿cómo hacemos para no complicarnos la vida y optar por las soluciones sencillas, como también postulas en Wayra? Muchos ven hasta cierto glamour  y atractivo en gente conflictiva y problemática, pronto podría estar de moda ser así, ¿no?

Siempre estamos buscando héroes o referentes. En saber ubicar los correctos, radica nuestra madurez. En ello también contribuye cierta prensa que elabora, cultiva y vende personajes o estilos de vida distorsionados, absurdos, groseros e incluso delictivos; y mucha gente joven en busca de referentes y ejemplos  con los que  identificarse, los copia o sigue porque creen que ellos son exitosos o felices.  Eso es efímero, pues a lo largo de su desarrollo se irán dando cuenta que esa es una vida artificial y que no se ajusta a la realidad de la vida diaria. Son modas pasajeras, y como repito hasta la saciedad, ellos no estarían en apogeo o vigentes sin el apoyo de 'ese tipo de prensa'.
Si desean saber más del autor o sus obras
pueden pinchar
los siguientes enlaces:
http://www.antoniotomasio.com/
https://www.facebook.com/PedroTomasio
https://twitter.com/antoniotomasio



miércoles, 6 de julio de 2016

Montserrat Cano:"Los jóvenes son de todo menos simples"




Afirma que se ha enamorado de casi todos los lugares que ha visitado, y que le gustaría vivir lo suficiente para conocer todo el mundo.  Aprendió a leer a los cuatro años, y cuando empezó a escribir no hubo nadie que pudiera detenerla. Con ella aprendimos a ver la novela histórica bajo otro prisma, pues desde el primer instante, nos aclaró que no sirve para entender la historia sino para despertar curiosidad sobre ella. Esta es a grandes pinceladas, Montserrat  Cano, una escritora que se estrena con lo que se suele llamar hoy en día novela juvenil, clasificación con la que discrepa porque considera que  Los Hijos del Ocaso es una novela de aventuras apta para todos los públicos. 

Retornas con  Los Hijos del Ocaso, novela que por criterios de identificación debe decirse que está dirigido al público juvenil, entiendo que no te gusta este tipo de clasificaciones, ¿por qué? ¿Te resulta artificial? 

Afirma que los libros le han concedido incalculables momentos
de felicidad
En efecto, no me gustan las clasificaciones en literatura, excepto cuando se trata de didáctica y, obviamente, es necesario sistematizar de alguna manera. La lectura no tiene edad o, al menos, no una edad impuesta. Creo que para los jóvenes, más que para nadie, leer ha de tener algo de transgresión, ha de ser una acercamiento a lo desconocido y prohibido, una especie de rebelión en busca de lo que no se encuentra en las escuelas, ni en las familias, ni en otros medios de comunicación, ni en la calle. Sin eso, se convierte en una obligación y pierde todo atractivo. En cuanto a mi novela, y partiendo de este principio, me gusta considerarla una novela de aventuras, apta para todos los públicos. 

Hay algunos escritores, como Víctor del Árbol, que creen en el mestizaje narrativo, incluir varios géneros en una misma historia, ¿algo parecido se podría hacer con los lectores, en este caso, unir al público juvenil con el adulto?  

Estoy absolutamente de acuerdo con Víctor del Árbol. Es más, creo que el mestizaje es tan indispensable para la creación literaria como para cualquier otro arte y para la vida. Por otra parte, la división entre lectores adultos y jóvenes nunca había existido de una manera radical hasta que el mercado editorial la impuso. El sentido común siempre ha señalado que algunos temas y algunas formas de narrar no podían ser comprendidos por niños pero de ahí a compartimentar las lecturas en función de la edad, hay una enorme diferencia. Y sobre todo, no podemos olvidar que joven no es sinónimo de tonto -más bien todo lo contrario- y que la exagerada simplicidad que parece que hoy se quiere imponer en esa literatura llamada juvenil no hace lectores sino que aburre.  

¿Concebiste este proyecto por tu cuenta o responde a una solicitud expresa? ¿Por qué buscaste como
Apuesta por la existencia  plenamente vivida
marco histórico el tiempo de los visigodos? ¿Qué de atractivo o ventajoso te aportaba escenificarlo en esa época? 
 

Hijos del ocaso parte de un acuerdo entre Micomicona Ediciones y yo. Ellos querían una novela para distribuir en institutos y yo me comprometí a escribirla pero advirtiendo que sería un poco diferente a la mayoría. Ellos la leyeron, les gustó y me han apoyado en todo. Quizá es una apuesta arriesgada puesto que tanto en el tema como en las dimensiones se salen un poco de la norma pero ese puede ser también el mayor atractivo. En cuanto al marco histórico, responde, en primer lugar, a una preferencia personal, porque soy una amante de la literatura medieval, y en segundo, a la idea de que, ya que va destinada principalmente a estudiantes, puede ser interesante despertar su curiosidad acerca de una época apasionante que aparece muy someramente en los libros de texto. 

Sé que realizaste una investigación minuciosa sobre el terreno, fauna y flora de ese entonces, dijiste en la presentación de tu libro "Para no meter tanto la pata". Es común, por ejemplo,  que muchos escritores describan usos y costumbres actuales haciéndolos pasar como de tiempos remotos, como si todo hubiese sido siempre igual, negando por completo al paso de los años, el cambio... 

Me parece que, en lo que refiere a usos y costumbres, todos los autores suelen ser cuidadosos. Donde a menudo aparece un problema en es la atribución de conductas o ideas de nuestra época a personajes de otra. Esto se da mucho, sobre todo, en los personajes femeninos, a los que, por razones muy legítimas, se presenta con reivindicaciones y actitudes imposibles en otros siglos. Es fácil que ocurra esto porque una de las cosas que hace la narrativa histórica es, precisamente, incorporar la visión del autor a los acontecimientos pasados. La novela histórica no es una crónica sino mirada crítica al pasado, de manera que hay que controlar mucho para mantener el equilibrio entre nuestra idiosincrasia, que no puede por menos que aparecer de algún modo, y la de los personajes de otro contexto temporal y cultural. 

Durante la presentación de su novela en Valencia junto a su
entrañable amiga Mila Villanueva
Tu preocupación ha sido siempre lograr un historia creíble, ¿con qué obstáculos tuviste que luchar teniendo en cuenta que sobre el pueblo visigodo se manejan varias teorías en cuanto a su origen y es escasa la información fidedigna referida a su idiosincrasia? 

La novela permite crear mundos imaginarios en los que lo único imprescindible es la verosimilitud. Partiendo de ahí, cuanta menos información hay acerca de una época más fácil es para quien escribe rellenar esos huecos con fantasía. Lo que yo he intentado es que todo el escenario histórico sea real y que el fantástico responda a otra verdad, a la verdad literaria que podemos encontrar en las leyendas, las tradiciones y la literatura medieval. No hay que olvidar que la novela histórica no sirve aprender historia sino para despertar la curiosidad sobre ella. 

El  argumento de Los Hijos del Ocaso se mueve entre la realidad y la ficción, y además de eso haces uso de una mitología propia de la  época sobre la cual efectuaste una recreación, hiciste uso de tu creatividad, ¿lo hiciste justo a la medida de lo pretendías contar o  un poco jugando con la imaginación para darle algo de magia al tema? 

La literatura se nutre, entre otras cosas pero mucho, de la propia literatura. En nuestra cultura occidental existen unos pocos mitos que se han reutilizado durante siglos y de los que seguimos valiéndonos para narrar. Elementos mágicos como la espada, el anillo, el dragón, la invisibilidad o la inmortalidad forman parte de la narrativa de todos los tiempos. Lo que cambia es la manera de darles forma, de modernizarlos. En Los Hijos del Ocaso se encuentran los temas y objetos de siempre pero expresados de otra manera para crear una aventura que sea totalmente diferente aunque esté construida con materiales eternos. Los lectores que carezcan de referentes pueden hallar interés en una historia nueva, mientras que a quienes los posean les puede divertir ir identificándolos. 

Le gusta hablar de mestizaje en la
literatura
Algunos lectores han hallado poesía en tu narrativa, ¿esto es algo hecho adrede o siempre ha estado, y que hoy con esta historia ha sido más evidente? 

Yo creo que el elemento poético es imprescindible en cualquier literatura que pretenda alcanzar un mínimo nivel de calidad, independiente de cuál sea el género. Cuando digo "elemento poético" me refiero a ese efecto sutil que tienen las palabras para conmovernos. No creo que en esta novela esté más presente que otros escritos míos pero quizá sí es más llamativo por lo inesperado, porque hay una cierta tendencia a reducir la narrativa de aventuras a la relación de hechos. 

La historia tiene muchos personajes con nombres raros, ¿consideras, como he escuchado comentar por ahí, que ese punto podría convertirse en una enorme desventaja a la hora de su lectura? A los jóvenes les gusta todo masticado, argumentan.  

Como dije antes, los jóvenes son de todo menos simples. En principio, muchos nombres y muy raros pueden ser un inconveniente, pero si la novela interesa o no, gusta o no gusta, será culpa mía por no haber sabido crear una trama y un mundo atractivos. No sé de dónde ha salido la máxima de que los jóvenes solo pueden leer libros que tengan pocos personajes y muy reconocibles por estar próximos a su realidad cotidiana. Además, la realidad nos dice lo contrario: las sagas literarias y cinematográficas que más éxito tienen entre los jóvenes son fantásticas y contienen decenas de personajes con nombres complicados. Si aceptáramos estas simplificaciones que el mercado de literatura juvenil intenta imponer, y que rebajan la inteligencia de los autores y los lectores hasta extremos ridículos, ningún chico de hoy en día podría leer El Señor de los Anillos, Cien años de soledad y Olvidado Rey Gudú, por poner solo algunos ejemplos. Y que conste que no me estoy comparando con ninguno de mis admiradísimos autores.

A cierto sector que cultiva literatura juvenil le interesa crear historias sencillas, fácilmente digeribles, con el vocabulario justo, y las polaridades bien establecidas, indudablemente, tú esto no lo has tomado en cuenta, has hecho lo tuyo, ¿ahora que tanto te repiten estas pautas has llegado a inquietarte ante la posibilidad de que no se entienda tu historia? 

Yo creo que mi novela no es nada complicada, más bien al contrario. Simplemente está escrita para personas de una inteligencia normal, como yo, y que tengan una curiosidad desarrollada, también como yo y como casi todos los jóvenes y mayores que conozco. Me parece que ese público incapaz de entender una simple novela de aventuras como esta no existe, es un invento del sistema como tantas otras cosas. Me preocuparía mucho vivir en un país en el que este libro pareciera complicado. 

Es admiradora de la obra de su amigo
Juan Ramón Barat
¿A quiénes hace alusión el título? ¿Quiénes son Los Hijos del Ocaso 

Los Hijos del Ocaso son un pueblo imaginario que reúne muchas de las características de los personajes mágicos de la literatura de todos los tiempos: duendes, hadas, ogros... Con esos materiales he intentado crear unos personajes y unas formas de vida que resulten originales, que resulten verosímiles y con los que sea fácil identificarse sentimentalmente. 

Se habla de una historia por entregas o trilogía, ¿ya tienes escritas las que completarán esta anunciada saga?  ¿Qué contarían las otras? 

Estoy trabajando ya en la segunda parte de la trilogía. La acción saldrá de Hispania y una parte de ella transcurrirá en los reinos francos de Austrasia y Neustria. Habrá amores, guerras y crímenes, porque en realidad los hubo, y también descubrimientos personales y sentimientos delicados. La historia verdadera de las reinas Brunequilda y Galsuinda servirá de marco para las aventuras de Valarico y Elia. 

Supongo que has leído a los autores más destacados de la literatura juvenil actual, ¿qué rescatas o condenas de aquellas historias tan populares? ¿Te gusta o valoras algo de lo que ha llegado a tus manos? 

Hay grandes autores que escriben para jóvenes. No daré nombres por si me olvido de alguno, aunque sí tengo que citar a mi gran amigo Juan Ramón Barat. Las únicas obras que no me gustan son aquellas en las que, supongo que por imposiciones editoriales, se rebaja el nivel literario en aras de esa supuesta ignorancia de los jóvenes a la que me he referido antes. 

La portada de su página oficial 
Una de tus preocupaciones ha sido y es  la lucha por los derechos de la mujer, tú que conoces mejor su vida y el trato que le han dado a través de los años, ¿qué puedes decir sobre su situación real en el pasado y se ha avanzado tanto, como queremos creer, en sus reivindicaciones sociales en los tiempos actuales? ¿Se la desprestigia más en la literatura que en la realidad o exactamente lo mismo? 

La literatura es siempre, por su propia naturaleza y se quiera o no, un reflejo de su época. No hay escritura que no sea contextual incluso si se pretende lo contrario, porque los autores somos producto de nuestro tiempo y no podemos evitarlo. Muchos tampoco querríamos aunque pudiéramos. Las imágenes literarias que se dan hoy de la mujer responden a las distintas maneras en que la sociedad de enfrenta a la revolución que las mujeres estamos llevando a cabo. Así, encontramos obras que, aunque parezcan muy diferentes, tienen en común hacer retratos reivindicativos del papel de la mujer; y otras en las que se potencia el rol tradicional de lo femenino. Es natural que así sea, porque en nuestra sociedad conviven las dos realidades. Lo que me parece peligroso y poco digno es que la opción conservadora se disfrace de modernidad con demasiada frecuencia, confundiendo precisamente a las personas más jóvenes. 

Pocos temas se te resisten, pero ¿ha habido alguno que no puedas llevarlo al papel por su crudeza o porque  las emociones te lo impidan? 
Creo que no hay temas crudos sino realidades reales, y las personas que escribimos sentimos casi siempre la necesidad de describir lo que vemos. Otra cosa es que lo hagamos con mayor o menor crudeza, pero el fondo siempre está ahí. En Los Hijos del Ocaso, el hecho de que me la planteara como novela de aventuras y destinada principalmente a estudiantes me ha obligado a adoptar un cierto tono pero aún así, los grandes asuntos, el poder, la ambición, la crueldad, la inocencia, la justicia, el amor, están presentes en el texto. 

Sé que te apasiona viajar, conocer territorios e interactuar con gente distinta, pero qué me cuentas de tus viajes internos, ¿has llegado a conocer todos los confines de Montse Cano? ¿Es aún una asignatura pendiente? 
 Supongo que una persona nunca se conoce del todo a sí misma. Quizá la gran aventura de la vida consista precisamente en eso, en intentar saber quiénes somos y de qué somos capaces. Me parece que mi vida sería muy aburrida si pudiera afirmar que he llegado a todos mis confines, que ya me conozco completamente. Afortunadamente no es así y espero que todos los viajes externos que espero poder hacer me abran nuevas puertas hacia todo lo que desconozco, fuera y dentro de mí. 

Si desean saber más de la autora y su obra
pueden pinchar
los siguientes enlaces:
http://www.montserratcano.es/
http://edicionesmicomicona.es/portfolio-item/los-hijos-del-ocaso/